BYD-Flash-Charger
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La carga de carros eléctricos ha enfrentado durante años una barrera clara para muchos conductores: el tiempo de recarga. BYD quiere eliminar ese obstáculo con una nueva combinación tecnológica que promete cambiar el panorama de la movilidad eléctrica. La compañía presentó recientemente su sistema FLASH Charging, capaz de entregar hasta 1.500 kW de potencia, junto con la Blade Battery 2.0, una evolución de su conocida batería LFP que busca reducir el tiempo de recarga a solo unos minutos.

Según la marca, esta tecnología permite recargar un vehículo eléctrico del 10 % al 70 % en apenas cinco minutos, mientras que una carga del 10 % al 97 % toma alrededor de nueve minutos. En términos prácticos, el proceso puede ser igual o incluso más rápido que una parada tradicional en una estación de gasolina, especialmente si se considera el tiempo total que implica detenerse, pagar y volver a la carretera.

Uno de los primeros modelos que aprovechará esta infraestructura será el sedán eléctrico Linghui e7, un vehículo de aproximadamente 4,8 metros de longitud desarrollado por la nueva submarca de BYD enfocada en servicios de transporte. El modelo contará con versiones de hasta 130 kW (174 hp) y autonomías que podrían llegar a 550 kilómetros dependiendo de la configuración de batería.

Puertos de carga diseñados para eliminar las barreras de la recarga

Más allá del vehículo, la estrategia de BYD se centra en el desarrollo de una red de cargadores ultrarrápidos capaces de ofrecer esa potencia de 1.500 kW por conector. Estas estaciones incorporan un diseño en forma de T, pensado para mejorar la experiencia de uso.

El sistema busca solucionar algunos de los problemas habituales de las estaciones de carga actuales, como cables pesados o conectores que terminan en el suelo. En este caso, el cable se mantiene suspendido mediante poleas, lo que facilita la conexión y evita que el conector se ensucie o se moje.

Además, cada estación incorpora un sistema de almacenamiento de energía que funciona como una especie de reserva eléctrica. Esta batería interna se carga lentamente desde la red y luego libera energía a gran potencia cuando un vehículo se conecta, lo que permite ofrecer velocidades de carga muy altas sin sobrecargar la infraestructura eléctrica local.

Una red que ya supera las cuatro mil estaciones

BYD ya ha instalado 4.239 estaciones de carga FLASH en China y planea expandir esa red hasta 20.000 estaciones para finales de 2026, con la intención de llevar esta tecnología también a mercados internacionales.

La compañía cree que reducir el tiempo de recarga a solo unos minutos es clave para que más conductores den el salto a la movilidad eléctrica. En palabras de Wang Chuanfu, presidente de BYD, el reto pendiente de la industria sigue siendo mejorar la velocidad de carga y el rendimiento en condiciones de frío extremo.

En ese sentido, el sistema FLASH también promete mantener su rendimiento en climas adversos. Incluso a -30 °C, una condición que normalmente ralentiza la recarga de los eléctricos, la nueva tecnología puede llevar la batería del 20 % al 97 % en unos 12 minutos.

Blade Battery 2.0: más autonomía y mayor densidad energética

El debate sobre la seguridad de las baterías en vehículos eléctricos sigue vigente, especialmente después de incidentes recientes como el incendio de un sedán eléctrico de BYD en Hong Kong, un caso que posteriormente fue investigado para determinar su origen.

La clave de este sistema está en la nueva Blade Battery 2.0, una evolución de la batería LFP que BYD introdujo hace varios años. La nueva generación mejora un 5 % la densidad energética, lo que permite autonomías superiores a 1.000 kilómetros en el ciclo de pruebas CLTC chino.

Además de mejorar el rendimiento, la marca asegura que la batería mantiene altos estándares de seguridad. Durante las pruebas internas, la Blade Battery 2.0 fue sometida a evaluaciones extremas, incluida una prueba de penetración con clavos combinada con carga ultrarrápida, sin que se registraran incendios ni fugas térmicas.

Un paso más hacia la adopción masiva del vehículo eléctrico

Con esta combinación de baterías más avanzadas y cargadores ultrarrápidos, BYD busca atacar uno de los principales argumentos de quienes aún dudan en cambiar de un vehículo de combustión a uno eléctrico.

Si las cifras prometidas se mantienen en condiciones reales, detenerse a recargar un eléctrico podría tomar menos tiempo que llenar el tanque de gasolina, una diferencia que podría cambiar la percepción de la movilidad eléctrica en los próximos años.

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