Stellantis se bajó del barco y tomó la decisión de finalizar por completo sus proyectos de desarrollo de vehículos impulsados por hidrógeno, específicamente en el segmento de celdas de combustible. Esta determinación, marca un giro en la dirección tecnológica del conglomerado de Países Bajos, que ahora enfocará sus recursos y esfuerzos en la electrificación a batería.
Así lo confirmó Jean-Philippe Imparato, Jefe de Operaciones del conglomerado. Dentro de sus declaraciones, Imparato afirmó que: «El mercado de vehículos de hidrógeno sigue siendo de nicho, sin prospectos de sostenibilidad económica a mediado plazo. Debemos tomar decisiones claras y responsables para asegurar nuestra competitividad y cumplir con las expectativas de nuestros clientes con nuestra ofensiva de vehículos eléctricos».
Las otras marcas que quedan en carrera

De esta manera, Stellantis decidió hacer un DNF (Did Not Finish) en la carrera del hidrógeno, quedando marcas como Toyota, BMW, Honda y Hyundai en competencia, aunque algunas con menor inversión que otras. También dejará en el olvido el desarrollo de modelos como la RAM 5500, el Citroën ë-Jumpy, el Fiat e-Ducato y el Peugeot e-Boxer, todos perfilados para contar con la potencia del hidrógeno.
Hyundai, actualmente, es la marca que más disfruta del «relativo» éxito del hidrógeno, vendiendo un total de 36.000 unidades del Hyundai Nexo en Corea del Sur.
La infraestructura de hidrógeno para carros es muy limitada

La postura de Stellantis refleja una visión de que, al menos por ahora, las celdas de combustible de hidrógeno no son la solución más prometedora para el grueso del mercado de vehículos de pasajeros, dejando la puerta abierta para que otros exploren y desarrollen su potencial sin un competidor de peso adicional en el campo.
Actualmente, en los Estados Unidos solo existen un total de 60 estaciones de hidrógeno para la carga de vehículos. En un panorama más amplio, alrededor del mundo solo hay 1.200 hidrogeneras habilitadas, una cifra ínfimamente inferior a las 2,7 millones de estaciones eléctricas.
A pesar de abandonar el desarrollo de vehículos potenciados por hidrógeno. Stellantis confirmó que no habrá despidos en su organización, sino que dirigirán a su personal a otros proyectos.