Por la ronda número 13 del Campeonato Mundial de la F1, el mítico circuito Spa Francorchamps albergó al gran circo para el GP de Bélgica en el que el australiano Oscar Piastri, de la escudería McLaren, se quedó con la primera posición. Su compañero, el británico Lando Norris, cruzó segundo y el podio lo completó el monegasco Charles Leclerc de Ferrari.
En una jornada que «pintaba» para bastantes emociones gracias a la lluvia, todo terminó siendo «soso» y «gris». Quienes vieron una luz entre la oscuridad fueron los del Cavallino Rampante. El siete veces campeón del mundo, Lewis Hamilton, le dio la vuelta a uno de sus peores fines de semana de su carrera y terminó P7 habiendo largado P18 desde el pitlane.
Por su lado, Leclerc logró aguantar la arremetida del vigente campeón del mundo Max Verstappen. En un modificado y veloz Red Bull, el neerlandés intentó alcanzar a Charles; sin embargo, su rival no cometió error alguno y logró quitarle el podio.
Lando Norris dejó volar de nuevo otra oportunidad

Norris había comenzado el GP con el pie derecho, consiguiendo la pole para la carrera principal. Sin embargo, en el arranque fue fácilmente superado por Piastri.
Posteriormente, fue seleccionado para usar los neumáticos duros, los más aptos para no volver a parar en boxes y alcanzar a su compañero. Aun así, esa parada le tomó más tiempo del esperado y tras una serie de errores en pista, falló en su misión.
De esta manera, después del GP de Bélgica, Oscar Piastri se mantiene como líder del campeonato de la F1 con 266 puntos, Norris le sigue con 205 unidades y Max se mantiene tercero con 185.
La FIA, el punto «negativo» de la jornada

El ente rector de la máxima categoría del automovilismo fue criticado por sus decisiones de evitar correr bajo la lluvia. Equipos como Aston Martin, Williams, Ferrari e incluso Red Bull habían modificado sus autos aerodinámicamente para una carrera «mojada». Aun así, la FIA decidió retrasar el inicio de la manga por más de una hora, dañándoles sus estrategias. Además, la FIA no habilitó la largada detenida (como lo es usualmente), sino que la ejecutó detrás del Safety Car.
Finalmente, dentro de las críticas que irónicamente le están «lloviendo» a la FIA, se encuentra la pérdida de emoción en el deporte. Esto teniendo en cuenta que están evitando a toda costa correr en mojado (con el propósito de velar por la seguridad de los pilotos), uno de los aspectos clave que puede dar sorpresas en una carrera.