Mercedes AMG turbos eléctricos
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Cuando a uno le hablan de turbos eléctricos uno piensa en esos inservibles cacharros plásticos que venden en Ali Express o eBay. Pero cuando Mercedes y AMG hablan de turbos eléctricos no se refieren a esas baratijas sino a las unidades MGU-H en sus motores de F1. Según el fabricante alemán, estas unidades pronto llegarán a los motores de sus modelos de producción y, personalmente, pienso que es una excelente noticia. No solo para Mercedes-AMG, no solo para los compradores de costosos deportivos europeos; sino para todos los amantes de la velocidad. ¿Por qué? Veamos primero cómo funcionan y ya verá por qué estoy tan emocionado…

Brujería divertida

Hagamos un breve repaso porque, para muchos, los turbos son casi que brujería: entran gases de escape, pasa alguna vaina rara y sale potencia. Piense en un ringlete o un molino: ruedas con aspas que usan la energía del viento para hacer girar un eje. Un turbo es simplemente dos ringletes conectados por un eje común; los gases de escape del motor soplan el primer ringlete haciendo girar un eje que, a su vez, hace girar el otro ringlete. Este segundo ringlete, al girar, crea el efecto contrario y empieza a succionar y comprimir aire. Ese aire comprimido luego entra al motor y es lo que produce un incremento de potencia.

Mercedes AMG turbos eléctricos
Turbine Wheel = Ringlete 1, Compressor Wheel = Ringlete 2. ¿La novedad? Un motor eléctrico justo en medio. Es tan simple como eso.

El principal problema de un turbo es que, por debajo de ciertas revoluciones por minuto, el motor no está soplando suficientes gases de escape para poder mover eficientemente el primer ringlete. En consecuencia, el segundo ringlete no se mueve lo suficientemente rápido como para comprimir una cantidad significativa de aire y el turbo no produce potencia. Esto erróneamente se conoce como turbo lag, pero en realidad tiene otro término: turbo threshold. Ahora sí, los turbos eléctricos de Mercedes y AMG. ¿Cuál es su objetivo? Precisamente eliminar ese momento en que el turbo se demora en responder para efectivamente comprimir aire. Es magia que resuelve el principal problema de los motores turbo.

La democratización de la potencia

En otras palabras, estos turbos eléctricos podrán funcionar con total eficiencia independientemente de cuantos gases de escape esté soplando el motor. Derivados de las unidades MGU-H de los motores de F1, este nuevo tipo de turbo usa un motor eléctrico para hacer girar el eje que conecta ambos ringletes. Siendo un motor eléctrico, la respuesta es inmediata; cosa que ayuda a solucionar también el turbo lag, ese momento entre hundir el acelerador y sentir la potencia adicional del turbo. Este motor mide apenas 4 centímetros y se alimenta con el sistema eléctrico de 48 voltios que abunda en los carros mild-hybrid. Y todavía falta lo mejor: Mercedes desarrolló esta tecnología junto a la compañía estadounidense Garrett.

¿Qué quiere decir esto? Garrett no solo es una compañía que produce turbos para los fabricantes OEM, sino también para venta al público. Desde hace décadas se usan turbos Garrett en el mundo del tuning de alto rendimiento. Así las cosas, es perfectamente plausible pensar que Garrett podría vender un turbo eléctrico al público general en cuestión de un par de años. Esto abre la posibilidad para modernizar motores no tan avanzados como los motores Mercedes-AMG y casi que democratizar esta nueva forma de obtener potencia. De ahí mi emoción: esta es una tecnología que incluso podría estar a mi alcance.

Alejandro Ramirez Pulido
Redactor Web de la revista Fuel, corredor amateur y bicho raro de tiempo completo.

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