Había una época loca en que todo programa de televisión tenía que tener un hot rod y la Pantera Rosa no fue la excepción.  A finales de los 60s, la cultura de los carros modificados en EE.UU estaba en su clímax y las cadenas de televisión querían aprovechar algo de esta popularidad. Para este propósito se diseñaron carros como el Batimóvil, el carruaje de La familia Monster, el Monkeemóvil de Los Monkees y esta maravilla extravagante: el Panteramóvil de la Pantera Rosa.  

Hoy hace 50 años la cadena ABC transmitió el primer episodio de El show de la Pantera Rosa y queremos conmemorar esta fecha a la manera Fuel: con cuatro ruedas y un enorme motor V8.

Turún, turún…

Quisiera creer que detrás de la creación del Panteramóvil hay una explicación más interesante que la que ya mencioné, pero no. Así de simples y descabelladas eran las cosas en esa época: Vamos a sacar un programa de televisión, necesitamos un carro modificado y tiene que salir en el intro. Tanto así, que el carro solo aparecía en los cortos al principio y al final de lo que era, en esencia, un programa animado para niños. Pero cuando aparecía, los niños quedaban boquiabiertos. Seguro que los ejecutivos de la ABC también porque, en ese entonces, la fabricación del Panteramóvil costó el equivalente a $450.000 dólares de hoy día.

Diseñado por Jay Ohrberg y Ed “Newt” Newton, uno de los más prolíficos artesanos del hot rod de la época, el Panteramóvil es todo un ejercicio de diseño. Recuerde, era 1969 y había que irse a los extremos para destacar en el año de Woodstock y el Apollo 11. Así que Newt, Ohrberg y sus compinches se pusieron manos a la obra. La fabricación fue enteramente artesanal y en lámina, en vez de fibra de vidrio, usando un Oldsmobile Toronado como base. El resultado: una esbelta forma alargada y casi extraterrestre de 7 metros de largo, 1.80 de ancho y un enorme V8 de 7000cc ubicado entre el conductor y el habitáculo. Y espere a ver el habitáculo…

Turún, turún, turún…

Cuando la única puerta se abre, hacia abajo, entramos a un mundo tan rosado y acolchonado que hoy en día nos parece totalmente ridículo. Pero, otra vez, era 1969: estaba bien visto tener un minibar en un carro y todos soñaban con un interior cubierto en alfombra peluche, cuero estilo cabaret y almohadas de terciopelo. ¡Y es que tenía que ser un interior especial porque ahí iban la Pantera Rosa y el Inspector Clueseau!

En 1976, el programa dejó de transmitirse y no se supo nada del Panteramóvil hasta 2007 cuando Ohrberg lo vendió en una subasta por $143,500. En 2011 cambió de dueño otra vez y llegó a Galpin Auto Sports (sí, el mismo GAS de algunas temporadas de Enchúlame la máquina) para una restauración total que regresó el carro a su extravagante gloria original, como se puede apreciar en las imágenes que acompañan este artículo. ¿Impráctico? Totalmente. ¿Absurdo? Hoy en día, sí. ¿Una maravillosa representación de los viejos tiempos? Turún, turún, turún…

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