Porsche AG ha decidido cerrar un capítulo clave en su estrategia reciente. La marca alemana acordó vender la totalidad de sus participaciones en Bugatti Rimac y en Rimac Group a un consorcio internacional liderado por HOF Capital.
La operación, firmada el 24 de abril de 2026, está sujeta aaprobaciones regulatorias y se espera que se complete antes de finalizar el año. Aunque los términos financieros no fueron revelados, el movimiento redefine la estructura de propiedad detrás de una de las marcas más exclusivas del mundo.
Fin de una alianza estratégica
La historia entre Porsche y Rimac comenzó a consolidarse en 2021, cuando se creó Bugatti Rimac como una joint venture para gestionar el futuro de la histórica marca francesa Bugatti. En ese momento, Porsche mantenía un 45% de participación, mientras que Rimac Group controlaba el 55%.

Además, Porsche contaba con un 20,6% dentro del propio Rimac Group, lo que le daba una posición relevante dentro del ecosistema tecnológico liderado por Mate Rimac.
Con esta venta, la firma alemana se retira completamente de ambas estructuras, marcando un giro claro hacia la concentración en su negocio principal.
Rimac toma el control
Tras la operación, Rimac Group pasará a tener el control total de Bugatti Rimac, apoyado por nuevos socios financieros. El consorcio incluye a BlueFive Capital como principal inversor, además de otros actores institucionales de Estados Unidos y Europa.
HOF Capital, por su parte, no solo entra como inversor, sino que se posicionará como uno de los principales accionistas del Rimac Group, compartiendo protagonismo con el propio Mate Rimac.

Esto abre una nueva etapa para la compañía croata, que pasa de ser socio tecnológico a eje central en la evolución de Bugatti.
Un movimiento estratégico para Porsche
Desde Porsche, la decisión se presenta como una reorientación estratégica. La compañía reconoce el papel que tuvo en el crecimiento de Rimac, especialmente en el desarrollo de su división tecnológica, pero deja claro que el enfoque ahora está en su core business.
En otras palabras, la marca alemana se retira de una inversión que cumplió su ciclo, en lugar de seguir expandiendo su presencia en este frente.
Lo que viene para Bugatti
Para Bugatti, este cambio no implica una ruptura, sino una evolución en su estructura. La marca seguirá operando bajo el paraguas de Bugatti Rimac, ahora con mayor autonomía por parte de Rimac y con respaldo financiero externo.
El reto será mantener el equilibrio entre herencia, innovación y electrificación, en un segmento donde cada movimiento tiene impacto global.




































