A 140 años de la invención del automóvil, Mercedes-Benz presenta el facelift Clase S como una evolución profunda de su sedán insignia. No se trata solo de una actualización estética: más del 50 % de sus componentes han sido rediseñados o refinados, consolidando al Mercedes-Benz Clase S como referencia tecnológica dentro del segmento de lujo.
Motorizaciones electrificadas y enfoque en el confort
El nuevo Mercedes-Benz Clase S cuenta con una gama mecánica con tecnología híbrida, pensada para combinar potencia, eficiencia y una experiencia de conducción suave. En lo más alto de la oferta se ubica la versión S 580 4MATIC, equipada con un motor V8 biturbo de 4.0 litros que, combinado con un sistema de hibridación ligera de 48V, desarrolla 537 caballos de potencia y 750 Nm de torque a tan solo 2500 rpm.
A esta configuración se suman opciones de seis cilindros, tanto a gasolina como diésel, así como una variante híbrida enchufable que supera los 118 kilómetros de autonomía en modo eléctrico (según ciclo WLTP) gracias a su batería de 22 kWh y alcanza una potencia combinada de 585 caballos. Vale mencionar que Todas las versiones, desde la S 580 4Matic hasta las versiones destinadas fuera del mercado gringo (las 3.0 diesel de 309/362 HP y 650/750 Nm), incorporan algún grado de hibridación.
En el apartado dinámico, el Clase S integra suspensiones Airmatic y el sistema E-Active Body Control, que ajusta la amortiguación de manera anticipada mediante información Car-to-X, con el objetivo de suavizar irregularidades del camino. A esto se suman las ruedas traseras con dirección, con un ángulo de giro de hasta 4,5 grados de serie y hasta 10 grados de forma opcional, mejorando la maniobrabilidad en espacios reducidos.
Tecnología y digitalización a bordo
El interior del Clase S refleja una apuesta clara por la digitalización. El sistema MBUX Superscreen reúne bajo una única superficie acristalada la pantalla central de 14,4 pulgadas, la del pasajero de 12,3 pulgadas y el cuadro de instrumentos digital, disponible incluso con visualización en 3D, de 12,3 pulgadas.
Este conjunto opera sobre la cuarta generación del sistema MBUX, que incorpora un asistente de voz basado en inteligencia artificial generativa, capaz de mantener interacciones más naturales y recordar contextos previos. En las plazas traseras, el sedán puede configurarse con pantallas individuales de 13,1 pulgadas, además de soluciones orientadas al uso ejecutivo, como mesitas abatibles y funciones avanzadas de conectividad.
Diseño exterior, iluminación y detalles distintivos
En el exterior, el nuevo Clase S introduce cambios que refuerzan su identidad visual sin alterar su silueta clásica. En el frontal destaca la incorporación de la estrella de Mercedes-Benz iluminada, acompañada por una parrilla de mayor tamaño con detalles cromados tridimensionales. Los faros Digital Light de nueva generación emplean tecnología micro-LED y mejoran la capacidad de iluminación en cerca de un 40 %, además de estrenar una nueva firma lumínica. Para que se haga una idea, utiliza 25.000 micro-LEDs en cada faro, suficientes para iluminar 6 campos de fútbol hacia adelante.
En la parte trasera, los grupos ópticos adoptan un diseño con tres estrellas luminosas, mientras que en las taloneras se integra un proyector que muestra la inscripción “Mercedes-Benz” sobre el suelo. En cuanto a proporciones, el modelo mantiene dimensiones similares a la generación actual, con una longitud cercana a los 5,18 metros en la versión estándar y superior a los 5,28 metros en la variante de batalla larga, orientada a quienes priorizan el espacio y el confort en las plazas traseras.
















































