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Tres mil quinientos pesos adicionales a lo que ya estamos pagando para un total de doce mil doscientos pesos. MÍNIMO. Esa es el alza a la tarifa de los peajes saliendo de Bogotá por el corredor norte que propone Enrique Peñalosa bajo el argumento de que las ampliaciones en la vía no podrán hacerse sin este cobro. ¿Una medida impopular? Definitivamente. ¿Eficiente? Difícil saber todavía.

La propuesta:

La movilidad siempre ha sido un tema álgido de discusión en Bogotá pues todos los ciudadanos de todos los estratos sí o sí nos movilizamos a diario y el trancón le toca al que va en Porsche, en taxi y, muchas veces, hasta al que va en Transmilenio. Un punto crítico es la autonorte, un trancón que ya hace parte de nuestra rutina diaria y que Peñalosa pretende solucionar ampliando el ancho de la autopista de tres a cinco carriles entre las calles 192 y 145 y de la carrera séptima, entre la calle 200 y la 245, a cuatro carriles.

La idea es licitar la obra a una Alianza Público-Privada (APP) a inicios del 2020 y el proyecto, bautizado Acceso Norte II, tomaría cinco años en estar listo, costaría 1.27 billones y conectaría con las obras de Acceso Norte I que actualmente se están haciendo en cercanías al peaje y que son una iniciativa enteramente privada. Cabe anotar que Acceso Norte I, ha avanzado hasta ahora un 10% y que, según el Gestor de Proyectos de Infraestructura de la ANI, todavía no ha tenido cierre financiero y presenta atrasos respecto a su cronograma.

Muchas preguntas, pocas explicaciones…

Aquí surgen las preguntas, que son muchas y que, como ciudadanos, debemos hacernos independientemente de inclinación o bandera política, no solo porque implica directamente nuestro bolsillo sino también por la magnitud de la obra.  La financiación es tal vez el asunto más polémico. En palabras de Fernando Rojas, experto en movilidad asociado a Razón Publica: “[Peñalosa] hoy simplemente con resignación nos anuncia que los bogotanos vamos a tener que pagar más porque no fue capaz de encontrar  un camino para estructurar mejor este Proyecto”.

Y es que de los 1.27 billones, solo 34% del total saldrá de un fondo de contingencias y de un pequeño ahorro de los ingresos de los peajes, el resto lo pagaremos quienes usamos la vía y algunos piensan que el alza podría llegar a los $4.500. Tampoco queda claro cómo afectará la obra a las densamente pobladas zonas comerciales, residenciales  y, más importante aún, de interés ambiental que rodean estos corredores vial y que tendrán que soportar una intervención de esta magnitud. Ni hablar de las poblaciones aledañas cuyos habitantes tendrán que pagar el incremento a diario y recibirán el potencial flujo del tráfico de quienes querrán evitar los peajes.

Y usted ¿qué opina del alza y de este proyecto?

Fuentes: Revista Portafolio / RCN / El Espectador

Alejandro Ramirez Pulido
Redactor Web de la revista Fuel, corredor amateur y bicho raro de tiempo completo.

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