PORTADA-MERCEDES-AMG-GT-63-SUV
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El Mercedes-AMG GT SUV es el nuevo SUV eléctrico de tamaño completo desarrollado desde cero por Mercedes-AMG, con una arquitectura diseñada para combinar una carrocería de uso familiar con soluciones mecánicas y dinámicas propias de un deportivo. Basado en la plataforma AMG.EA, estará disponible en tres versiones: GT 53, GT 55 y GT 63, con potencias máximas de 544, 816 y 1.169 caballos de potencia, respectivamente.

La gama incorpora dos configuraciones de propulsión eléctrica, baterías de hasta 128 kWh, un sistema eléctrico de 800 voltios y una potencia máxima de carga en corriente continua de hasta 710 kW. En la versión GT 63, la marca declara una aceleración de 0 a 100 km/h en 2,7 segundos y una velocidad máxima de 270 km/h con el paquete Driver’s Package.

Tres versiones con dos configuraciones de motores eléctricos

El Mercedes-AMG GT 53 SUV utiliza dos motores eléctricos síncronos de imanes permanentes, uno en cada eje, con una potencia combinada de 544 caballos de potencia y 800 Nm de torque. Esta versión incorpora una transmisión de dos relaciones en el eje trasero, con una primera marcha orientada a la aceleración desde parado y una segunda diseñada para la circulación a velocidades elevadas. El motor delantero puede desconectarse cuando no se necesita tracción adicional, con el objetivo de reducir las pérdidas por arrastre.

Las versiones GT 55 y GT 63 emplean tres motores de flujo axial: dos en el eje trasero y uno en el delantero. El GT 55 desarrolla 816 caballos de potencia y 1.860 Nm, mientras que el GT 63 alcanza 1.169 caballos de potencia y 2.000 Nm. En ambas versiones, el motor delantero funciona como apoyo cuando se requiere mayor potencia o adherencia y puede desacoplarse en condiciones de carga reducida. Los motores traseros permiten gestionar la entrega de fuerza entre las ruedas mediante un sistema de distribución de torque.

La aceleración declarada de 0 a 100 km/h es de 4,2 segundos para el GT 53, 3,1 segundos para el GT 55 y 2,7 segundos para el GT 63, sin contar el procedimiento de medición con un pie de recorrido previo que también aparece en la ficha técnica. La velocidad máxima es de 250 km/h para el GT 53 y de 270 km/h para las versiones GT 55 y GT 63, en ambos casos con el Driver’s Package.

Baterías de hasta 128 kWh y arquitectura de 800 voltios

El sistema eléctrico utiliza una batería de alto rendimiento con celdas cilíndricas refrigeradas directamente mediante un fluido dieléctrico. La capacidad neta es de 106 kWh o 128 kWh en las versiones GT 55 y GT 63, mientras que el GT 53 utiliza la batería de 106 kWh. La arquitectura de 800 voltios y la gestión térmica están diseñadas para mantener la entrega de potencia durante periodos prolongados y permitir recargas de alta potencia.

La potencia máxima de carga en corriente continua alcanza 600 kW con la batería de 106 kWh y 710 kW con la de 128 kWh. Según la ficha técnica, una recarga del 10 al 80 % toma entre 11 y 12 minutos, dependiendo de la configuración. La marca también declara una recuperación de hasta 454 km de autonomía WLTP en diez minutos para las baterías de mayor capacidad, bajo las condiciones de carga correspondientes.

La autonomía homologada varía según la versión y la batería. Para el GT 53, Mercedes-AMG publica un rango de 597 a 668 km bajo el ciclo WLTP. En las versiones GT 55 y GT 63, la autonomía puede alcanzar entre 620 y 700 km con la batería de 128 kWh. Las cifras corresponden a los valores declarados por el fabricante y dependen de la configuración elegida.

Suspensión activa, dirección trasera y tracción integral

El chasis incorpora la suspensión AMG ACTIVE RIDE CONTROL+, que utiliza elementos hidráulicos activos para controlar los movimientos de cabeceo y balanceo de la carrocería. En lugar de depender exclusivamente de barras estabilizadoras convencionales, el sistema ajusta la presión hidráulica para modificar el apoyo lateral y limitar las inclinaciones durante las aceleraciones, las frenadas y el paso por curvas.

La suspensión combina resortes neumáticos regulables en tres niveles con amortiguadores interconectados hidráulicamente. También permite variar la altura de la carrocería en función de la velocidad y del programa de conducción. Este sistema viene de serie en el GT 63 y es opcional en el GT 55, mientras que la ficha técnica no confirma su disponibilidad para el GT 53.

Las tres versiones cuentan con dirección activa en el eje trasero, con un ángulo de giro de hasta seis grados. Por debajo de 80 km/h, las ruedas posteriores giran en sentido contrario a las delanteras para reducir el radio de giro y facilitar las maniobras. A velocidades superiores, giran en el mismo sentido, hasta un grado, para favorecer la estabilidad direccional.

La tracción integral AMG Performance 4MATIC+ distribuye de forma variable la fuerza entre ambos ejes. En los GT 55 y GT 63, la gestión también permite distribuir el torque entre las ruedas traseras. El sistema ajusta la entrega de potencia según las condiciones de adherencia y puede desconectar el motor delantero cuando no es necesario utilizarlo.

Aerodinámica activa y dimensiones de la carrocería

El Mercedes-AMG GT SUV tiene 5.084 mm de longitud, 2.001 mm de ancho y 1.656 mm de altura, con una distancia entre ejes de 3.040 mm. Su coeficiente aerodinámico declarado es de 0,27 para el GT 55 y el GT 63, mientras que el GT 53 registra 0,28. La silueta combina una línea de techo descendente, vías anchas y una superficie frontal relativamente baja para un vehículo de este tamaño.

El sistema AEROKINETICS integra persianas móviles en el frontal y un alerón posterior activo en las versiones GT 55 y GT 63. Las persianas regulan el flujo de aire hacia los componentes de refrigeración y permanecen cerradas cuando no se necesita un caudal adicional. A partir de 150 km/h, el alerón trasero modifica su posición para adaptar el comportamiento aerodinámico a las condiciones de circulación, con ajustes dirigidos a reducir la resistencia o aumentar la estabilidad.

Interior y tecnología digital

El habitáculo incorpora una pantalla multimedia de 14 pulgadas orientada hacia el conductor y un cuadro de instrumentos digital de 10,2 pulgadas. También está disponible una pantalla independiente de 14 pulgadas para el acompañante. La consola central integra los controles del sistema AMG RACE ENGINEER en las versiones GT 55 y GT 63, mientras que el volante permite gestionar distintas funciones de conducción y recuperación de energía mediante mandos específicos.

El sistema multimedia utiliza la nueva generación de MBUX basada en Mercedes-Benz Operating System (MB.OS), con funciones de inteligencia artificial que integran ChatGPT, Microsoft Bing y Google Gemini en el asistente virtual. También incluye aplicaciones específicas de AMG para consultar datos de potencia, flujo de energía, estado de la aerodinámica, temperaturas y comportamiento dinámico.

Para el uso en circuito, AMG TRACK PACE registra más de 80 parámetros del vehículo diez veces por segundo, con información de telemetría, aceleración y tiempos por vuelta. El sistema Predictive Performance Manager, por su parte, gestiona la entrega de energía según las características de cada tramo para distribuir la potencia disponible durante una sesión de conducción en pista.

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