Mercedes-Benz EQE World Car Awards
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En la muy extensa gama paralela que Mercedes-Benz ha hecho con no poco esfuerzo e inversión, también se refleja el cambio de enfoque de una marca que, durante décadas, ha formado una imagen de estoicismo y calidad. Por algo el Mercedes-Benz EQE SUV fue merecedor de un espacio en los World Car Awards 2024.

Mercedes-Benz solía ser una marca consistente a lo largo y ancho de su portafolio. Ahora, unos 10 años después de la aparición de su nueva generación de vehículos compactos, cuya filosofía de ahorro y mejores márgenes permeó en el resto de la gama en mayor o menor medida, hay que ver con lupa cuáles se parecen a un Mercedes de antaño y los que no. 

El Mercedes-Benz EQE SUV fue una experiencia más similar al EQS SUV y no a las más gratas impresiones que nos quedaron con el EQE sedán, en las no pocas ocasiones que lo hemos manejado en contextos externos a los World Car Awards.

Mercedes-Benz EQE World Car Awards

Falta la esencia clásica de Mercedes

Aquí, para empezar, estamos ante algo cuyo aspecto probablemente no habría sido aprobado por el buen Bruno Sacco: es claro que la intención es que un EQ se diferencie de un Mercedes convencional. Pero de ese porte imponente y belleza agresiva de un GLE pasamos a una silueta en forma de huevo que roza en lo bizarro o hasta en lo anónimo, porque tampoco tiene tantos rasgos propios en relación al EQS SUV e incluso el pequeño EQA.  

Por dentro descresta en lo superficial y por supuesto que mantiene las no siempre sensatas soluciones ergonómicas de otros Mercedes modernos, sean eléctricos o no, ya sean los mandos táctiles para ajustar el asiento o las mismas superficies sin botones reales para funciones de uso frecuente en el volante: aquí algo tan trivial como subir o bajar el volumen o ajustar la velocidad del control de crucero activo se vuelve innecesariamente difícil. 

Mercedes-Benz EQE World Car Awards

Todo hay que decirlo, los asientos son lo mejor de toda la cabina, si bien encontrar los amplios ajustes del soporte lumbar requirió parar y navegar por varios menús para dar con ellos. Una vez más, la saturación de la pantalla logra su cometido de llamar la atención mas no resaltar por su uso intuitivo o fácil. 

Desconexión del camino

Sin embargo, es en la parte dinámica en donde se extraña a una Mercedes de hace 15, 30 o 40 años aún con los avances tecnológicos modernos. Una vez más, la marca cumple su propósito de sorprender cortesía de la dirección trasera integral que facilita las maniobras en espacios estrechos. En efecto un giro leve del volante nos posiciona dentro de un estacionamiento limitado y en vías rápidas el peso se disimula muy bien. Ahora, esa combinación de una suspensión que sin ser la más suave no pierde agrado de uso y una estabilidad decente, pierde todo el brillo con un tacto de freno impropio de la marca que más años lleva fabricando autos: la modulación de una parada es incierta, difícil de anticipar. 

El EQE 500 que manejamos, con 402 caballos y un desbordado torque de casi 900 Nm, es mucho más potente que el EQE SUV disponible en Colombia y es capaz de dar unas aceleraciones propias de un AMG de hace unos pocos años, pero al pisar el pedal más importante de todo el auto, el que nos detiene (!), casi que es un juego de azar saber lo que va a pasar. 

Muchos eléctricos propios de otros fabricantes ya han sabido resolver la sensación del freno y este no es el caso. Igual nos pasó con el EQS y es desconcertante creer que con cierta presión el vehículo se va a detener con una fuerza que creemos se puede estimar, todo para darse cuenta que el recorrido de dicho pedal se puede alargar, que no siempre va a reaccionar con la misma firmeza y que estamos entrando a una curva más rápido de lo que esperábamos. En otras ocasiones, el mencionado pedal se terminaba hundiendo por sí mismo delatando una intervención electrónica excesiva que nos hace perder confianza de nuestra propia sensibilidad. 

Mercedes-Benz es mucho mejor que la impresión dejada por este equipadísimo EQE 500 SUV que probamos de cara a la edición 2024 de los World Car Awards y esperamos que eventualmente lo entiendan. Ellos saben hacer las cosas bien, pero parecen distraídos queriendo vender al por mayor pantallas rodantes y no vehículos hechos con esmero, pasión y cariño. 

Mercedes-Benz EQE 500 SUV

Largo4.86 metros
Tipo de motorEléctrico síncrono
Potencia402 hp
Torque858 Nm
TracciónEn las cuatro ruedas
Capacidad de la batería90.6 kWh
Mercedes-Benz EQE World Car Awards
Manuel Fernández
Jurado World Car of the Year - He probado autos desde 2008, escribo y hablo de ellos - En Ciudad de México - De Bogotá, Colombia

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