¿No contaminan? ¿Son realmente eléctricos? ¿Tienen mejor rendimiento y más espacio? Esas quizás son unas de las varias preguntas que por estos días más de un bogotano se hace sobre la nueva flota de Transmilenio, un conjunto de 336 buses que, aunque parecen no ser suficientes, llegan a la ciudad, según la Alcaldía Mayor de Bogotá, a reducir los tiempos de viaje y a mejorar la calidad de vida de los pasajeros.

En total son un conjunto 1.441 buses que quedarán a la flota en operación: 964 biarticulados y 477 articulados. Pero, ¿qué de nuevo traen los nuevos automotores? El primer lote viene equipado con motor diésel, de estándar de emisión Euro V y con filtro de emisiones.

Si bien, reducen el material particulado, hay que tener en cuenta que esta primera flota no es 100% cero emisiones. “Tendremos más capacidad, mejores buses, un aire más limpio, aquí no va a haber buses varados, como los de antes porque estaban circulando con más de un millón 300.000 kilómetros”, dijo el alcalde Peñalosa, quien en su momento prometió que la nueva flotilla llegaría a gas, pero con unidades eléctricas.

Un conjunto 1.441 buses que quedarán a la flota en operación: 964 biarticulados y 477 articulados.

Las posibles preguntas que surgen frente a esta situación se acrecientan aún más cuando la normativa de emisiones Euro V, esa que en Europa ya está mandada a recoger, es la misma que viene incorporada en esta “nueva flota” de buses.

Pero esas no son tal vez las principales preocupaciones. En un momento en donde Medellín reina en movilidad eléctrica con sus nuevos buses cero emisiones, Bogotá cambia sus buses viejos, por unos menos contaminantes. Una dicotomía que no cambia (en nada) el panorama de la ciudad. En fin…

En prestaciones las nuevas unidades llegan con motores de 340 caballos de potencia y una capacidad para llevar hasta 250 pasajeros. Si bien conservan, a modo general, su carrocería intacta, la ubicación de sus sillas no ofrece mayor espacio para los viajes. No obstante, según Peñalosa, “las sillas laterales de los buses hacen que exista menos ese acoso que se presenta en algunas ocasiones a las mujeres, porque los que están sentados van mirando hacia el corredor, lo que hace que mejore la seguridad”.

Y añade: “Los articulados tienen 11 cámaras y los biarticulados 13 que se monitorean desde el Centro de Control y están vigilando siempre a los ciudadanos al interior del bus”.

Por ahora queda tan solo esperar qué nuevas sorpresas nos trae Transmilenio y qué nuevas sorpresas nos trae Peñalosa, quien desde ya anunció que a la flota del Sistema Integrado de Transporte de Bogotá (SITP) llegarán 600 buses eléctricos (cero emisiones) en los próximos meses.

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