En 2018, Chevrolet decidió refrescar el diseño de su popular Camaro para 2019, otorgándole un frontal que, en honor a la verdad, significó un completo desacierto, pues abrió una enorme boca negra donde se diluyó la identidad del auto, junto con un set de luces que tampoco combinaban con el resto de la estética, bajando además, el corbatín al parachoques. El Camaro era de esos diseños que solo la madre (o el padre) podría amar.

El publico de inmediato tomó nota ante semejante desliz estilístico, y, apenas fue develado el facelift en abril de 2018, puso el grito en el cielo, generando cientos de miles de comentarios negativos en redes sociales y una segura avalancha de correos que mucha gente en General Motors notó, con lo cual se planeó una cirugía estética de emergencia. En octubre de 2018 se llevó al SEMA un “prototipo” llamado Shock que trataba de corregir el daño pintando nuevamente la barra en medio de la parrilla y llevando el corbatín nuevamente a la parrilla superior, de donde nunca debió irse.

Este diseño sirvió para tantear el terreno, y los resultados fueron muy positivos, con lo cual los proyectistas de Detroit solo tuvieron que hacer Ctrl+C y Ctrl+V en la parte frontal, porque hay cambios que en definitiva son muy radicales y pueden dolerle a Chevrolet donde más duele: en las ventas.

El Camaro 2020 entonces no solo estrena un facelift que es más agradable a los ojos, sino que incluye una nueva versión de acceso V8 llamada LT1 que incluye, como su nombre lo indica, un LT1 de 8 cilindros, el cual cuesta US $34.995, unos US $3.000 más económico que el SS, lo cual logra con unas llantas todoclima de 8.5″ x 20″ en lugar de las más caras y especializadas llantas para verano. Incluye las insignias LT1 para no ser confundido.

Finalmente, una nueva transmisión llega a la versión RS V6 3.6L del Camaro: ahora obtiene la misma caja automática de 10 marchas que usan los ZL1 y SS, pero convenientemente adaptada para el motor de 6 cilindros.

Parece que con este desliz de diseño el Camaro SS se une a sus amigos Honda Civic 2012, Subaru Tribeca 2006 y algunas generaciones del Ford Falcon australiano, en el club de los facelifts urgentes. Por ahora esperemos que Chevrolet no se demore en traer ese rediseño y más versiones a nuestro país.

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