Ferrari Omologato

Ferrari tiene la fama de ser una marca muy complaciente con sus clientes más exigentes. Prueba de ello es la creación del bellísimo Ferrari Omologato. Esta creación única en su tipo fue la exigencia de un cliente en particular que quería un superauto diferente a todos los demás. No sabemos qué quería exactamente, pero el resultado fue un recuento en físico de la historia de Ferrari con sus modelos más icónicos. Para saber lo detallado del diseño, basta con saber que tardó 2 años en hacerse.

Un guiño al pasado

En líneas generales, el Ferrari Omologato recuerda al 812 Superfast; la razón de ello es que ese GT fue la base para construir esta obra de arte. Este tipo de diseño es el más histórico de la marca del cavallino rampante y el perfecto para hacer un homenaje de este tipo. Todo el auto es una mezcla de diseño moderno y guiños al pasado pintados en Rojo Magma, un color exclusivo de este modelo. Incluso los diseñadores metieron ideas provenientes de la ciencia ficción para agregarle dramatismo al diseño.

Al ver la carrocería de cerca, se comienzan a ver algunos referencias a modelos pasados en el diseño. Empezando al frente, las dos entradas de aire sobre la parrilla recuerdan inmediatamente al 250 GTO de 1962. Aquel clásico tiene tres entradas de aire sobre la parrilla, justo bajo el capó, muy similares a las del Omologato. La parrilla ovalada es un recuerdo de cuando Ferrari usaba estas mismas formas en varios de sus modelos, aunque en este caso es bastante más grande. Otro guiño a aquel clásico es el nombre «Omologato», ya que GTO significa Gran Turismo Omologata.

Recuerdos por aquí y por allá

El número 7 que se ve pintado sobre el Ferrari Omologato también podría tener algún significado, ya que la marca tiene historia con él. Por ejemplo, el Ferrari 158 NART F1 de 1964 pilotado por John Surtees usaba ese número. La línea transversal que está pintada justo delante del parabrisas recuerda al Monza SP1 y su estilo barchetta, que a su vez hace homenaje a autos como el 860 Monza de 1981. Incluso se puede ver a ese clásico portando líneas de estilo similar.

Lo mismo se puede ver en el interior del Ferrari Omologato. Las partes metálicas en el tablero y en el volante tienen terminación en pintura crujiente. Este estilo de pintura se usó en varios autos de la década de los 50 y los 60, y se aplicó también a las culatas del motor. Elementos como las manijas de las puertas y otros elementos están cubiertos con pintura martillada, algo que usaban autos como el 250 LM y el 250 GTO. Así podríamos seguir durante horas, buscando detalles que hacen homenaje a modelos clásicos. Pero Ferrari no quiere caer en la nostalgia; lo que quiere es celebrar su historia con este hermoso GT único en su clase y vaya que lo han logrado.

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