Mclaren

El COVID-19 sigue cobrando víctimas en el mundo y ahora es McLaren la gran afectada. Los problemas económicos causados por el cese de actividades obligarán al grupo McLaren a despedir 1200 de sus empleados. La empresa dice haber agotado todas las demás posibilidades para seguir a flote. El recorte de personal afectará a todas las subsidiarias del grupo, incluso al equipo de Fórmula 1. Sin embargo, las áreas más golpeadas serán las divisiones de automóviles de calle (McLaren Automotive) y de tecnología (McLaren Applied).

Medidas desesperadas

Hay que aclarar que, antes de la pandemia, McLaren Automotive ya estaba pasando por una etapa de reestructuración de sus operaciones por falta de liquidez. Ante este problema, ya habían intentado acceder a un préstamo estatal de 170 millones de euros, pero este fue negado antes de la crisis actual. A esto se le sumó la estrepitosa caída de ventas de vehículos desde el inicio de confinamiento mundial y la suspensión de las competencias de Fórmula 1 y la IndyCar. Recordemos, además, que McLaren también patrocina un equipo de ciclismo internacional, lo que representa un gasto adicional.

Ante el cese de operaciones mundiales de la F1 y las industrias asociadas con el desarrollo tecnológico automotríz, McLaren tomó medidas desesperadas. Para capotear la crisis, se buscó un préstamo de 306 millones de euros hipotecando la icónica sede de Woking y la valiosa colección de autos históricos que cuentan el legado de la marca. Sin embargo ninguna de estas medidas pudo evitar que la compañía tuviera que recurrir a despedir empleados. Según el presidente de McLaren, Paul Walsh, “ahora mismo no tenemos otra opción que no sea reducir el tamaño de nuestra fuerza de trabajo“.

Recortes por aquí y por allá

La división de carreras, conocida como McLaren Racing Limited, tendrá que despedir a 70 de sus 800 empleados. Antes de esto ya se estaban tomando medidas de reducción de costos para que la compañía pudiera sobrevivir, como el recorte salarial voluntario de sus pilotos principales: Lando Norris y Carlos Sainz. Otro respiro para compañía es el límite de €135 millones que se estableció como tope máximo de inversión para las siguientes temporadas de F1. Es probable que los proyectos de competir en la WEC y en Le Mans queden también suspendidos como parte del plan de recortes. Crucemos los dedos para que las medidas le permitan a la histórica compañía salir de la crisis, sobrevivir a la pandemia y que el sol vuelva a salir en Woking.

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