Hace pocas horas, Volkswagen por fin le presentó al mundo todos los detalles de su Golf Mk8. Entramos ahora en la octava generación de uno de los compactos más vendidos y con mayor trayectoria en el mundo y eso es mucha responsabilidad. Es todavía más responsabilidad cuando consideramos que la corporación alemana sigue recuperándose de los efectos publicitarios y económicos del polémico Dieselgate. Pero en Volkswagen son conscientes de esto, por eso diseñaron el nuevo Golf para atacar el mercado desde tres flancos: conectividad, hibridación y seguridad. Veamos cómo la marca de Wolfsburgo pretende volver a enamorar al mundo…

Totalmente digital

El diseño exterior sigue siendo típicamente Golf, fiel a las líneas que diseñó Giorgetto Giugiaro para el Mk1. Como siempre, tratándose del grupo VAG, el exterior recibe toques evolutivos en vez de cambios revolucionarios. Fuera de algunos pequeños ajustes aquí y allá, las diferencias en el nuevo Golf solo son plenamente evidentes en el frontal. Las principales novedades, sin embargo, están bajo el metal. Una de ellas es que el nuevo Golf estará constantemente conectado en línea para ofrecerle a sus usuarios una experiencia digital completa. La conectividad aumentará, según VW, las capacidades de la mayoría de sistemas del vehículo y esto hizo necesario rediseñar por completo el interior para facilitarle al usuario la operación de todas las apps del carro.

Tan drástico es el paso hacia la digitalización, que Volkswagen equipó al Golf Mk8 con dos enormes pantallas adelante, una de ellas remplazando el tablero de instrumentos análogo convencional. Prácticamente todo en el Golf Mk8 es táctil o responde a comandos de voz. Otra novedad es la conectividad Car2X, una conexión de radio que le permite a los carros comunicarse entre sí y con sus entornos para mayor seguridad sin usar Wifi o datos móviles. Además, el nuevo Golf estrena la tecnología Travel Assist sobre la cual Volkswagen todavía no ha dado mucha información, pero promete es una preparación para la conducción autónoma.

¿Una lección aprendida?

Además de la digitalización y la conectividad constante para mejorar la seguridad, los motores del Golf Mk8 completan la ofensiva en tres frentes. Para sacudirse de la imagen negativa del Dieselgate, Volkswagen está haciendo esfuerzos importantes para electrificar su flota y mejorar el consumo y las emisiones de todos sus vehículos. Nada menos que cinco versiones del nuevo Golf serán hibridas: una de 110HP, otra de 130HP, otra de 150HP y dos híbridos enchufables. El sistema funcionará con un generador/motor de arranque y una batería de ion-litio de 48V que complementarán a una nueva generación de motores TSI. Las versiones enchufables traerán una batería de 13kWh que permitirá una autonomía de 60 kilómetros en modo cero emisiones y producirán 204 y 245HP.

Esto no quiere decir que Volkswagen haya renunciado a los motores convencionales. Como si la oferta de motores híbridos fuera poco, los compradores del Golf Mk8 podrán elegir entre dos motores a gasolina (90HP y 110HP), dos motores diésel (115HP y 150HP) y un motor a gas natural (130HP). Los motores diésel vendrán equipados con dos catalizadores para reducir la emisión de óxidos de nitrógeno hasta en 80%. ¿Será esto suficiente para que el Golf Mk8 cambie la percepción pública de Volkswagen alrededor del mundo? En Wolfsburgo creen que sí. ¿Yo? Yo solo quiero ver qué hacen con la versión GTI…

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