Ferrari Mónaco Remake

No sé usted, pero yo tenía grandes expectativas respecto a Le Grand Rendez-vous, el remake hecho por Ferrari del legendario cortometraje C’etait un Rendez-vous. Este sábado se estrenó el resultado final y la recepción fue fuertemente negativa. Ferrari decepcionó a más de uno, incluyéndome, pese a tener todos los ingredientes para crear una obra maestra: el director de la versión original, un piloto de F1, una actriz hermosa y 1000 cavallinos de potencia. Pero, ¿por qué? ¿Cómo decepcionarse con un remake que muestra a Charles Leclerc manejando un Ferrari SF90 Stradale por Mónaco?

Nada como el original

La crítica principal es que la versión de Ferrari no tiene trama. Y aunque uno podría argumentar que la versión original no tenía gran cosa de trama, al menos tenía una. Era una trama extremadamente simple, pero precisamente por eso era tan poderosa: un hombre manejando a toda velocidad por la ciudad porque no podía esperar un segundo más para abrazar a su amada. Todos hemos vivido esa situación. En cambio, en el remake, vemos simplemente un montón de elementos inconexos que no llevan a ningún lado. Nunca queda claro por qué Leclerc maneja tan rápido o por qué una bella florista después se reúne con él y el Príncipe de Mónaco.

A Claude Lelouch le quedó grande homenajear…a Claude Lelouch

Vemos una florista sonriente y después a Leclerc manejando rapidísimo por calles completamente vacías. Tras darle una vuelta al circuito callejero, aparece el Príncipe Alberto por alguna razón inexplicable y da otra vuelta junto a Leclerc. El piloto monegasco regresa a la partida, aparece la florista de la nada y el monarca les toma una foto pa’l Feis. Charles y la mujer le entregan al Príncipe dos ramos de flores que simbolizan, no sé, ¿el coronavirus?, y desaparecen a bordo del SF90 Stradale. ¿Ve? Es un reguero. Y uno podría perdonar esto si el video al menos fuera emocionante o visualmente espectacular, ¡pero ni eso!

Un amateur lo hizo mejor

Buena parte de la emoción en C’etait un Rendez-vous se debe a su carácter improvisado e ilegal. Es totalmente entendible que, por razones legales, Ferrari no haya podido replicar al cortometraje original en este sentido, pero al menos pudieron intentarlo. Todo se siente estéril, completamente controlado: Ferrari ni siquiera intentó dar la impresión de riesgo en algún momento. Entrados en gastos, ¿habría sido muy difícil contratar algunos dobles de riesgo para compartir las vías? Queda uno con la sensación de que incluso una producción amateur habría hecho un mejor homenaje a la versión original y, para la muestra, un botón:

Esto es arte: ¡aprecienlo!

Esta maravilla se titula C’etait une Urgence y fue grabado en las calles de Roma por una pequeña productora. Tiene emoción, porque se grabó en calles abiertas, pero su realización no fue ilegal porque el vehículo usado era una ambulancia. No hay príncipes ni circuitos de F1, pero sí una vista hermosa del Coliseo y un final perfecto. Después de correr por toda la ciudad, el conductor baja del vehículo y entrega una caja de suministros a una doctora de la Cruz Roja. Una trama simple y hermosa. ¿Lo mejor? Fue grabado para recaudar fondos a favor de la Cruz Roja italiana. Tomen nota Ferrari, Claude Lelouch y el Príncipe de Mónaco, ¡así se hace un remake!

Puede apoyar a los creadores de C’etait une Urgence donando a la Cruz Roja italiana a través de este enlace.

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