©McLaren F1

Seguramente para todos quienes nacimos en la década de los 90 y vivimos nuestra infancia en esta época, soñábamos con un McLaren F1. El F1 estuvo a cargo del legendario diseñador sudafricano Gordon Murray, artífice de míticos Brabham y McLaren.

Este famoso híperauto fue concebido en 1988, cuando McLaren tomó la decisión de expandirse desde la Fórmula 1 y construir lo que describió como “el mejor auto deportivo que el mundo haya visto jamás”. Aspiraciones bastante ambiciosas pero nada descabelladas, más si se tiene en cuenta que McLaren fue el mayor dominador de la F1 en aquel entonces.

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Durante la producción del F1, salieron un total de 106 unidades de la fabrica de Woking. Siendo distribuidos así: 64 unidades “básicas”, 6 LM, 3 GT y 29 GTR. Algo destacable de este vehículo es que ha sido el primero en ganar en su debut las 24 horas de Le Mans.

No apto para novatos

Para conducir este McLaren no hay que ser un neófito en la materia, ya que para poder domar los 627 HP de potencia y 650 Nm de torque, hay que tener pericia y agallas. Sino que lo diga Rowan Atkinson (Mr Bean), quien en dos ocasiones ha dejado el suyo destrozado.

Toda la potencia era entregadas a las ruedas traseras por uno de los motores más avanzados y complejos de su época, el BMW S70 V12. Conocido por estar basado en el histórico motor M20 de seis cilindros en linea. Este V12 era literalmente dos motores en uno y al ser todo por dos, poseía dos ECU, dos bombas de combustible, dos alternadores, dos sensores de posición, etc…

©McLaren

Se podía afirmar que era muchísimo mas fácil y sencillo domar a Islero que someter al McLaren F1, puesto que no tenia ninguna ayuda a la conducción. Nada de ABS, nada de control de tracción, dirección asistida, ni mucho menos ESP.

De Berlin a Dresden en menos de una hora

Aun así había propietarios osados, mucho más que el propio Atkinson, ya que como estos autos incorporaban un modem que enviaba información de manejo directamente a McLaren.

Se supo así que un conductor en Alemania para ir a su trabajo por la Autobahn exigía su McLaren a más de 320 km/h a diario, dejando atónitos a todos en Woking.

El diseño del McLaren F1 es optimo así como su posición de manejo, ubicando al piloto en posición central con dos acompañantes a sus lados aunque desplazados hacia atrás. La disposición central de motor y caja de cambios manual de seis cambios de triple embrague permite una óptima distribución de peso.

Esto es notablemente favorable a la hora de maniobrar el vehículo a elevadas velocidad o curvas de mucha aceleración. Lo cual compensaba excelentemente la carencia de ayudas electrónicas y así evitaba que en algún viraje brusco, el carro sacase más la cola que Ricky Martin.

Creado para batir records

El McLaren F1 al momento de su lanzamiento pulverizó el récord del carro de producción más rápido del planeta con 386 km/h. Superando ampliamente al Jaguar XJ220 que marcó 350 km/h.

Actualmente luego que Koenigsegg y Bugatti rompieran su récord de velocidad muchos años después, todavía McLaren ostenta la marca del más rápido con motor atmosférico.

Continuando con récords, el McLaren F1 fue el primer automóvil de fibra de carbono del mundo con el monocasco inspirado en la Fórmula 1. Llegando a pesar tan solo unos 1140 kilos.

Fulgurante como una supernova

Un carro de estas prestaciones y de esta exclusividad no es precisamente barato, teniendo un precio en su lanzamiento de 970.000 USD. Hoy en día si usted esta interesado en adquirir uno usado, los precios rondan en los 20 millones de euros.

©McLaren

Asimismo el costo de mantenimiento de uno de estos McLaren F1 que se le debe hacer cada 10.000 kms esta en alrededor de 30.000 libras. Pero un McLaren es innovación e ingeniería pura y del más alto nivel en las carreteras.

El sultan de Brunei, Jenson Button, Jeremy Clarkson, Elon Musk, Ralph Lauren, Rowan Atkinson han sido famosos propietarios de uno de estos ejemplares. ¿Será usted, estimado lector el próximo propietario?

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