Yamaha R7

La marca de los diapasones sigue llenando los huecos de su gama de motocicletas. Ahora, la recién llegada es la R7, la moto deportiva que ocupa el espacio que dejó la R6 y se ubica entre la superdeportiva R1 y la más pequeña R3. Esta nueva moto revive un nombre histórico, aunque no revive su viejo nivel de rendimiento por las restricciones ambientales. Aun así, Yamaha entrega con esta moto una experiencia deportiva muy completa para los que se preparan para subir a la R1.

Potencia discreta

Para nadie es una sorpresa que la nueva Yamaha R7 utilice la misma mecánica que viene de la MT-07. El motor CP2 Crossplane de 689 cc sigue generando 72 HP y 67 Nm de torque, unos números idénticos a los de la MT-07 y, aunque no lo crea, tiene un mejor rendimiento que la R6 que reemplaza. Dicha moto podía producir hasta 127 HP, aunque el torque nunca subió de 61 Nm. Antes de pensar que esto es malo, recordemos aquel gurú del automovilismo que decía “los caballos de potencia venden autos, pero el torque gana carreras”. La idea es la misma para las motos.

De hecho, Yamaha cuidó que el comportamiento deportivo de la R7 se mantuviera intacto. Mientras la MT-07 es una moto pesada respecto a su competencia, la R7 se puede considerar ligera con sus 188 kg de peso. Si miramos a su competencia directa como la Ninja 650 o la GSX-R750, ninguna baja de los 190 kg y tienen una potencia similar. A todo esto, súmele un embrague antirrebote en una transmisión QSS de 6 marchas con relaciones más cortas y el resultado es una moto auténticamente deportiva, no solo rápida.

Dinámica para las pistas

Hablando del peso, la Yamaha R7 logra ser una de las motos más ligeras y delgadas de la familia R gracias a su chasis. En lugar de usar el tradicional DeltaBox, ahora hay un chasis de tipo backbone, lo que traduce columna vertebral. Esto quiere decir que toda la moto está construida alrededor de un puntal de aluminio rígido como soporte principal asistido de tubos de acero de alta resistencia. Yamaha afirma que esta configuración de chasis le da a la moto un comportamiento preciso y agudo en la pista y la carretera.

Siguiendo con la misma idea, Yamaha le añadió a la R7 una suspensión completamente ajustable. Al frente podemos encontrar una horquilla invertida de 41 mm firmadas por KYB. El amortiguador izquierdo es ajustable en compresión y el derecho en rebote. La suspensión trasera Monocross es de tipo enlace y ambos ajustes están en la misma unidad. Todo el conjunto lo completan unos frenos de doble disco en la parte delantera con pinzas de 4 pistones y un cilindro maestro Brembo.

Apariencia que no desencanta

Si hay algo que tenía la Yamaha R6 a su favor era su apariencia y la R7 sigue con esa misma idea. Hay que admitir que la apariencia de la MT-07 es… polémica y ni hablar de la R1. Sin embargo, la R7 llega con un diseño muy agradable a la vista. La luz principal en LED está ubicada en el centro del carenaje, en medio de la toma de aire. A los costados están las luces diurnas que dibujan una mirada agresiva y desafiante. Hasta el momento todo es miel sobre hojuelas con la R7, habrá que esperar hasta que llegue a los concesionarios para ver si es cierto. Primero llegará a Europa en octubre, pero los latinoamericanos tendremos que esperar un poco más.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here