¿Alguna vez había oído hablar del Salón del automóvil de Filadelfia? Tranquilo, yo tampoco, pero por alguna razón alguien decidió que era el mejor lugar para presentar un hiperauto de casi 1800 caballos de potencia, el SSC Tuatara. Tal vez el nombre le suene familiar pues SSC creó el Ultimate Aero TT, un bólido que en 2010 le arrebató el récord de velocidad al Bugatti Veyron y le hirió el ego tanto al fabricante francoitalogermánico que motivó la creación del Veyron Super Sport. Pero 10 años son una eternidad hoy día y poco volvió a saberse de ellos…hasta ahora.

Shelby, Carroll Jerod Shelby

Curiosamente, la compañía antes conocida como Shelby Super Cars no tiene nada que ver con el legendario Carroll Shelby. Fue fundada por Jerod Shelby, un ingeniero de Washington que corría karts de joven e hizo su fortuna con una empresa de equipos médicos. Satisfecho con tener siete patentes a su nombre, Shelby decidió fabricar su propio superauto. Su primer producto, el SSC Aero, no se destacaba estéticamente, pero su velocidad era indiscutible; llegando a los 412 km/h en su última encarnación. En 2011, el fabricante estadounidense anunció que desarrollarían un nuevo modelo llamado Tuatara, un nombre tomado de un reptil neozelandés notable por ser el animal de más rápida evolución molecular.

Casi diez años resumidos en un video de 2 minutos con música que parece sacada de The Avengers.

Con ese nombre resulta bastante irónico que el SSC Tuatara haya tomado casi diez años en llegar a producción. Hubo de todo: problemas económicos, desafíos técnicos e incluso un pleito legal con Shelby (esa Shelby) que los obligó a cambiar de nombre. Pero, afortunadamente, el diseño original de Jason Castriota sigue viéndose tan impactante y vigente hoy como lo fue en 2011. Y no es para menos, pues el neoyorquino diseñó nada menos que el Ferrari 599 y el Maserati GranTurismo. Eso explica las líneas sencillas, pero agresivas y que parecieran gritar TENGO MÁS DE MIL CABALLOS DE POTENCIA. Porque los tiene.

Un reptil con corazón de monstruo

1350 caballos con gasolina de 91 octanos y 1750 caballos con Etanol E85, para ser exactos. Estas cifras de talla mundial son producto de un motor V8 de 5,9 litros que gira hasta las 8.800 RPM y está apoyado por dos turbos paralelos. El motor fue desarrollado conjuntamente entre SSC y la gente de Nelson Racing Engines, un renombrado preparador de motores de alto rendimiento. El propulsor está acoplado a una transmisión semiautomática de siete velocidades que en su modo más agresivo puede hacer los cambios en menos de 100 milisegundos.

Así se ven 200 kilos de potencia americana, 1750 caballos de potencia.

El chasís del SSC Tuatara también está diseñado para boxear en la misma categoría que nombres como Bugatti, Hennessey y Koenigsegg. Su principal arma, además de la potencia, es un peso de escasos 1,250 kilos. La carrocería incluye superficies aerodinámicas activas y la suspensión es ajustable en altura e inclusive, según el fabricante, en geometría. SSC tiene proyectada una producción de cien unidades y todavía no han hecho oficiales números ni de aceleración, velocidad máxima o precio. Considerando todo lo anterior, lo más probable es que el SSC Tuatara acelere de 0-100 en menos de 2,3 segundos, que pase de los 400 km/h y el millón de dólares. Volver al mercado con 1750HP, eso es volver con estilo.

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