Ford GT Mansory

En este mundo hay tantas firmas de tuning como gustos. Compañías como Hennessey se dedican a satisfacer a los adictos a la velocidad, otras como Alpina trabajan creando maquinas deportivas, pero balanceadas para uso diario. Hay compañías, sin embargo, que se dedican a crear maquinas exclusivas y para gustos, digamos, peculiares: es el caso de Mansory. Para la muestra, un botón; esta creación del preparador alemán basada en un Ford GT y bautizada por ellos como Le Mansory. Diseñado para celebrar el 30 aniversario de la firma, se inspiraron en el legado del Ford GT40 y sus míticas victorias en Le Mans para crear este vehículo.

¿Homenaje o herejía?

Mansory no considera que su creación sea un simple bodykit o siquiera una modificación: se trata de una conversión total. Lo primero que salta a la vista es la llamativa carrocería, cinco centímetros más ancha que la original y fabricada enteramente en fibra de carbono. Los acentos oscuros en la carrocería con ese patrón de bandera a cuadros, por ejemplo, están fabricados en ese mágico polímero. Igual el enorme alerón y las entradas de aire en el techo. El frontal fue rediseñado completamente y guarda pocas similitudes con las líneas originales, en parte gracias a unidades ópticas fabricadas desde cero por Mansory. ¿Realmente es un homenaje al GT40 o es una herejía? Júzguelo con sus propios ojos.

Según el comunicado de prensa, estas modificaciones tienen una justificación funcional y ayudan a mejorar la eficiencia aerodinámica del Ford GT. La velocidad máxima declarada por Mansory es de 354 km/h, 7 km/h más que el modelo original, aunque no se sabe si es por las mejoras aerodinámicas o el incremento en potencia. Ah, cierto, hablando de potencia: una reprogramación a la ECU del motor EcoBoost V6 de 3500 cc resulta en 54 caballos de potencia más. ¿El total? 710 HP, una cifra que Mansory considera adecuada. Completando el exterior y su atractiva pintura Bleurion Race, encontramos rines forjados en 21 pulgadas adelante y atrás en color negro brillante.

Entre gustos…

Y si pensaba que el exterior era controversial, espere a ver el interior. Al abrir las puertas de mariposa del Ford GT, uno se encuentra con una cabina completamente retapizada por Mansory. Aquí la inspiración deportiva del exterior sale volando por la ventana: mientras que la cabina original es funcional y sobria, la del Le Mansory es colorida y peculiar. Según Mansory, no descuidaron ni un centímetro del interior en la realización de su conversión y se nota.

Abundan los toques de fibra de carbono, la alcántara azul y blanca y los distintivos exclusivos de Mansory. Personalmente, no es nada de mi agrado, pero bueno, de eso se trata el tuning y no tiene porque gustarnos a todos lo mismo. Mansory no comentó nada respecto al precio, pero afirman que solo fabricarán 3 unidades de esta exclusiva conversión. Una por cada década desde que se fundó Mansory. Eso sin duda se verá reflejado en el precio y significa que será muy raro encontrarse una unidad de estas rodando por el mundo…afortunadamente.

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