La nueva función Smart Summon de Tesla es un recordatorio de porque muchos amamos y, al mismo tiempo, odiamos al fabricante norteamericano de vehículos eléctricos. Por un lado, tenemos noticias tan sorprendentes como el record extraoficial en el Nürburgring; por otro, Teslas de policía que se descargan en plena persecución. Así es Tesla, agridulce y llena de contrastes, y así es la función de Smart Summon que debutó en la última actualización de software. Diseñada para que el carro se dirija de forma autónoma a su usuario en un parqueadero, por ejemplo, esta función ya está dando de que hablar y no por los motivos que a Elon Musk le gustaría…

Un cosa es la teoría…

La idea es relativamente simple. El usuario señala, mediante una aplicación en su smartphone, donde quiere que el carro lo recoja y el Tesla se dirige a él de forma autónoma, escaneando el entorno, maniobrando alrededor de obstáculos y deteniéndose cuando detecta peatones u otros vehículos. Para mayor seguridad, el sistema solo funciona mientras el usuario está presionando un botón de su smartphone y se detiene con solo levantar el dedo. Así las cosas, ya se imaginarán la sorpresa que se llevó un usuario cuando su Tesla Model 3 no detectó un carro que echaba reversa en un parqueadero y resultó en un embarazoso choque.

A otro usuario le pasó algo similar que, afortunadamente, no pasó a mayores. Su Tesla estaba saliendo de un parqueadero y no detectó a tiempo un SUV que venía por la calle, obligando a su conductor a frenar intempestivamente. Otro usuario, un YouTuber bajo el nombre Dirty Tesla, hizo varias pruebas y en una de ellas encontró que su Model 3 tiene un punto ciego cuando, por poco, le pisa los callos a su amigo. Y como estos hay muchos testimonios más, muchos mal grabados y algunos más dudosos que los otros. Lo cierto es que no se trata de casos aislados y que el Smart Summon de Tesla todavía no está listo para el mundo real.

…y otra es la práctica.

Lo más curioso es que Tesla entiende esto a la perfección.  Antes de poder usar la función, el usuario debe leer los términos y condiciones y acepta que “Usted sigue siendo responsable de su carro y debe monitorearlo y a su entorno en todo momento […] pues puede no detectar todos los obstáculos. Sea especialmente cuidadoso cerca de personas, bicicletas y carros”. Pero seamos sinceros, en la práctica nadie lee los términos y condiciones: solo scrolleamos, damos OK y ya. Es más, la misma compañía admite que, al igual que su Autopilot, esta función se encuentra en su etapa Beta de desarrollo.

No intente esto en casa…por divertido que parezca.

Eso traduce, para quienes no hablan millenial, que todavía está en periodo de pruebas y que, palabras más, palabras menos, los usuarios son conejillos de indias para perfeccionar esta tecnología. Por muy impresionante que sea el Smart Summon de Tesla y aun cuando la letra menuda proteja a la compañía, esta es una práctica tan peligrosa como polémica. En teoría, manejar un carro eléctrico de dos toneladas como un juguete a control remoto suena divertidísimo. ¿En la práctica? Solo digamos que hay que estar pilo a quitar el dedo del botón…

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