GP de Gran Bretaña

Sin duda alguna, esta es la carrera más polémica de la temporada. Después de una maniobra que dejó por fuera al favorito de la carrera, Lewis Hamilton ganó el GP de Gran Bretaña. En segundo puesto llegó Charles Leclerc, quien logró aguantar gran parte de la carrera en primer lugar. Valteri Bottas llegó de tercero después de una jornada donde pasó desapercibido. Al equipo de Fórmula 1 de Red Bull no le fue muy bien, pues terminó con uno de sus pilotos en el hospital y otro en el puesto 16.

Empieza la verdadera batalla

El GP de Gran Bretaña fue anormal en todos los sentidos. Además del nuevo formato de clasificación, el arranque fue muy apretado y reñido. Hamilton y Verstappen arrancaron con fuerza y el británico estaba desesperado por adelantar al holandés. En la curva 11 de la primera vuelta Hamilton hizo otro intento de adelantar a Verstappen, con tan mala suerte que tocó el neumático trasero del Red Bull y lo hizo derrapar y chocar a casi 300 km/h. Un toque al estilo de Senna contra Prost.

El accidente fue tan fuerte que causó una bandera roja por más de 20 minutos mientras se retiraba el maltrecho auto de la pista. De hecho, Max Verstappen salió en ambulancia del circuito, aunque salió caminando del auto y al parecer solo tuvo un par de golpes. Esta maniobra le generó una penalidad de 10 segundos a Hamilton que pagó con una parada en pits. De nada valió, porque de todas formas ganó la carrera. No vamos a debatir de quién fue la culpa o si el castigo fue adecuado porque aquí nos podríamos quedar todo el día.

El turno de Leclerc

Justo después del accidente, Charles Leclerc pudo llevar al Ferrari al primer lugar y ahí se quedó gran parte de la carrera. Incluso en el relanzamiento en la vuelta 5 pudo defender su puesto y marcar una diferencia notable. Por gran parte de la carrera pensamos que Leclerc iba a vengar a Verstappen, pero luego nos dimos cuenta de que los Mercedes se estaban conteniendo para cuidar los neumáticos.

GP de Gran Bretaña
Leclerc ya sentía a Hamilton en su nuca.

Para la vuelta 42, después de las paradas en boxes y la sanción, Toto Wolf dio la orden de ir por el Ferrari para superarlo en 8 vueltas y esa orden se la dio a ambos pilotos. Dicho y hecho; Hamilton se puso a descontar tiempo y en la vuelta 50 superó a Charles sin que este pudiera hacer nada más que verlo pasar junto con sus esperanzas de ganar la carrera. Bottas no alcanzó a pasarlo, pero también le estaba descontando bastante tiempo.

La mala suerte abundaba en el ambiente

Fuera del accidente de Verstappen en el GP de Gran Bretaña, Sergio Pérez tampoco tuvo una buena jornada. El mexicano se salió de la pista en el sprint del sábado y tuvo que largar de último en la carrera larga. Después de eso empezó a escalar lento pero constante. Para la vuelta 12 estaba en el puesto 12, pero después de las paradas y por más que lo intentó, no pudo pasar del noveno puesto. En la vuelta 39 paró para cambiar los neumáticos y obtener la vuelta rápida como premio de consolación.

Esta parada le costó el podio a Norris, pero dejó confirmado que está al nivel de Bottas.

El otro piloto del que se esperaba mucho era Lando Norris, quien largó muy bien y se ubicó en el tercer puesto a puro pulso, superando a Bottas. Sin embargo, tuvo una mala parada en pits en la vuelta 22 por un problema en el neumático que lo sacó del podio. Por más que empujó, no pudo recuperarse y terminó de cuarto con su compañero justo detrás. Sainz tuvo un breve momento de felicidad cuando pudo subir al segundo puesto, pero en la vuelta 28 paró para cambiar llantas y una se le atoró, por lo que tuvo que acabar sexto. Sin duda alguna, todo el GP de Gran Bretaña dio mucho para hablar por el nuevo monoplaza, el nuevo formato de clasificación y la polémica victoria número 99 de Lewis Hamilton.

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