190 Evolution Cosworth

Hace 30 años, Mercedes-Benz llegó al salón de Ginebra con un carro que dejó al mundo entero con el credo en la boca. El 190 E 2.3 llevaba ya un par de años en el mercado, pero solo hasta ese momento fue que llegó a su máxima expresión. Ante usted el Mercedes-Benz 190 E Evolution II: con un motor Cosworth de 232 HP y una apariencia equivalente a llevar traje y cresta punkera. ¿Cómo no dedicarle un espacio en nuestra sección Classico para rendirle tributo a esta leyenda?

Una doble personalidad

Basta ver el exterior del 190 E Evolution II para entender la naturaleza de esta bestia. La forma básica de la carrocería es la de un conservador sedán de tres cuerpos, la misma línea de un Mercedes W201 cualquiera. Pero nada más vea el bómper delantero, los rines deportivos de 17”, esos guardafangos anchísimos y agresivos y, por Dios, ¡ese alerón! Alerones, mejor dicho, porque el 190 E Evolution II tenía dos: uno pequeño en la ventana trasera y ese enorme alerón sobre el baúl que parece sacado de un Charger Daytona.

Y es que, tal como el Charger Daytona, el Mercedes-Benz 190 E 2.3 nació con un píe en la calle y otro en las pistas. Esta doble personalidad tiene origen en los 70s, cuando Mercedes pensó correr en el World Rally Championship con algo más compacto que el 450 SLC 5.0. El relativamente compacto 190 fue escogido para esta tarea y el fabricante alemán encargó a Cosworth el diseño del motor para esta versión de rallies. Ya sabe, Cosworth, la firma de ingeniería detrás del motor más exitoso en la historia de la F1.

Tan importante fue la colaboración de esta empresa que muchos no reconocerían al 190 E 2.3 o su versión Evolution II si el nombre Cosworth no se menciona inmediatamente. Ellos diseñaron una culata dieciséis válvulas completamente nueva para el motor M102 cuatro cilindros de 2.300 centímetros cúbicos, llevándolo hasta los 185 HP. El proyecto iba bien hasta que Audi introdujo el Quattro y el mundo de los rallies cambió para siempre: desde ese punto en adelante, si no tenía turbo y tracción total, no servía.

La evolución de la evolución de la homologación

Entonces, ¿qué hacer para que el proyecto no fuera un desperdicio? Fácil, plantarle la cara a BMW y su legendario M3 en el Deutsch Tourenwagen Meisterschaft. Para eso, igual que para competir en rallies, Mercedes-Benz debía fabricar cierta cantidad de sus nuevos 190 E 2.3 con el motor Cosworth para que la FIA los homologara para competir. La primera versión, el 190 E 2.3, se introdujo en 1984 y empezó a correr en 1985, pero los resultados no llegaron inmediatamente. Quedaron segundos en el campeonato en 1986 y 1988, detrás de Rover y Ford, respectivamente.

El 190 E 2.3 debía evolucionar y, como puede ver en las imágenes, eso hizo. En 1989, Mercedes-Benz introdujo la versión Evolution, con un motor 2.500 cc y un paquete aerodinámico más agresivo. Tampoco fue suficiente, así que finalmente llegó en 1990 la versión más extrema: el 190 E 2.5 Evolution II, con 232 HP en su variante de calle y más de 370 HP en la versión de carreras. Se produjeron solo 502 unidades del Evolution II, 500 negras y 2 plateadas y en 1992, al fin, Mercedes-Benz logró ganar el campeonato con Klaus Ludwig.

En últimas, el Mercedes-Benz 190 E 2.5 Evolution II y su motor Cosworth no pueden igualar el palmares del BMW M3 E30. Sin embargo, es un modelo igual de icónico: tal como lo verá en el video de arriba es una encarnación de todo lo que hacía especial a los 80s y 90s.

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