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Uno de los ejecutivos de Mazda en Europa se levantó y eligió la violencia (de forma literal). No es un secreto que Europa prohibirá la producción y venta de autos a gasolina en 2035, poniendo una enorme presión a los fabricantes para que se adapten a sus crecientes normativas ambientales. Al CEO de Mazda Europa no le gusta para nada la prohibición, denominándola una “desgracia política” que deja sin opciones a los fabricantes y al motor a gasolina.

Tampoco es un secreto que muchas marcas no están de acuerdo ante la prohibición. Es más, fabricantes como BMW o Toyota han expresado su desacuerdo y voluntad para explorar otros caminos, tales como el hidrógeno o combustibles sintéticos. De acuerdo al CEO de Mazda Europa, Martjin ten Brink, la imposición de esta norma es “frustrante”, ya que cierra por completo las posibilidades del motor a gasolina, y cualquier otra cosa que sea eléctrica.

Cuestión de política

El primer eléctrico de Mazda ha tenido una batalla a cuestas, y hasta ahora puede demostrar sus bondades (con la ayuda de un motor rotativo).

Brink conversó con Top Gear, a quienes les explicó los motivos tras sus declaraciones. “Tengo un problema respecto a cómo (los políticos) llegaron a la conclusión de que el único camino es la electricidad”. El CEO de Mazda Europa explica que esta legislación elimina el poder creativo de las mentes tras las marcas, desechando otras alternativas a la electricidad, como un motor a gasolina más limpio, o en sus palabras, “adelantos que aún no sabemos que existen”.

El punto en el que quiere hacer énfasis Brink recae en que “un grupo de políticos” decidieron que la electricidad es el único camino. Y al ser la única alternativa, es más fácil forzar a los fabricantes a cumplir con esta demanda, en vez de investigar caminos alternos. En pocas palabras, los gobiernos eliminan la creatividad del mundo motor exigiendo que todos tengan autos eléctricos o se atengan a las consecuencias.

“Japón también tiene objetivos para ser cero emisiones, pero ellos incluyen biocombustibles e hidrógeno, y están dispuestos a considerar otros caminos. Es un error dejar de invertir en otras alternativas (en Europa) solo porque las leyes no lo permiten”. Brink aclara que no está en contra de tener una meta para 2035, solo la idea de enfocarse en electricidad y nada más. Después de todo, Mazda planea hacer una inversión titánica para adaptarse, cueste lo que cueste.

Puede que estén felices, pero Mazda quisiera la libertad para explorar otros caminos a la movilidad cero emisiones.

La electricidad no es la única respuesta

Si permite una opinión algo subjetiva, esta es una situación que emula los inicios del automóvil. A principios del siglo XX existían motores de combustión interna, a vapor e incluso electricidad, pero alguien decidió que los primeros eran los mejores. Ello retrasó toda alternativa a esa movilidad, y solo en el siglo XXI los fabricantes retomaron esas ideas. Hoy sucede algo similar, con la electricidad como el “único camino viable” para salvar al automóvil.

En lo personal, la raza humana avanza a pasos más agigantados cuando no hay límites, y la mente puede conjurar diversos caminos a un mismo problema. Si el enemigo son las emisiones, la electricidad no tiene que verse como el “Mesías” del automóvil. Otras rutas como el hidrógeno, uso de gas metano de las basuras o cualquier otra idea loca también son válidas, y merecen ser exploradas y validadas ante las entidades ambientales y gubernamentales. Y usted, ¿qué piensa sobre esto?

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