Mercedes-AMG abrió una nueva etapa en su historia con la presentación del nuevo GT Coupé de 4 puertas totalmente eléctrico, un modelo que no solo redefine el concepto de alto rendimiento dentro de la marca alemana, sino que también se convierte en uno de los vehículos eléctricos más radicales y avanzados desarrollados hasta ahora por Affalterbach. La apuesta combina cifras propias de un hiperdeportivo con soluciones técnicas inspiradas directamente en la Fórmula 1.
Un AMG eléctrico con hasta 1.169 caballos de potencia
El nuevo modelo llega con una arquitectura inédita y un sistema de propulsión completamente desarrollado por AMG. La versión más extrema, denominada Mercedes-AMG GT 63 4MATIC+, desarrolla una impresionante potencia máxima de 860 kW (1.169 HP) durante el modo AMG Launch Control, siempre que la batería tenga una carga cercana al 80 %.
Gracias a esta configuración, el deportivo puede acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 2,1 segundos, mientras que el 0 a 200 km/h lo completa en 6,4 segundos, cifras que lo colocan en territorio de hiperdeportivos. Además, con el paquete opcional AMG Driver’s Package, alcanza una velocidad máxima de 300 km/h.
La mecánica utiliza tres motores eléctricos de flujo axial, una solución extremadamente avanzada y poco común en autos de producción. Dos motores están ubicados en el eje trasero y uno en el delantero, todos integrados en unidades HP.EDU de alto rendimiento. Esta tecnología permite una entrega de potencia mucho más rápida, compacta y eficiente frente a motores eléctricos convencionales.
Tecnología de competición
Uno de los aspectos más importantes del proyecto es que Mercedes-AMG desarrolló un sistema eléctrico completamente propio. La marca asegura que este nuevo tren motriz representa una demostración de que la ingeniería alemana todavía puede marcar diferencias en la era de la electrificación.
El sistema está acompañado por una batería de alto rendimiento inspirada en la Fórmula 1, diseñada específicamente para mantener una entrega constante de energía incluso bajo exigencia extrema. La clave está en su sistema de refrigeración directa, capaz de controlar la temperatura de cada celda individualmente para evitar pérdidas de rendimiento.
Otro punto que llama la atención es la velocidad de carga. El AMG GT eléctrico puede soportar cargas de más de 600 kW, permitiendo recuperar aproximadamente 460 kilómetros de autonomía en apenas 10 minutos, siempre que exista la infraestructura adecuada. Mercedes también asegura que puede pasar del 10 % al 80 % de batería en unos 11 minutos.
El cerebro dinámico del vehículo
Mercedes-AMG desarrolló un nuevo ecosistema electrónico denominado AMG RACE ENGINEER, pensado para adaptar el comportamiento dinámico del vehículo según el estilo de conducción del usuario.
El sistema funciona mediante un procesador central de alto rendimiento encargado de gestionar la tracción, suspensión, entrega de potencia y comportamiento en curvas en tiempo real. Todo esto se complementa con tres mandos físicos ubicados en la consola central, desde donde el conductor puede modificar individualmente parámetros como respuesta del acelerador, tracción o rigidez dinámica.
A nivel de chasis, el deportivo incorpora suspensión neumática AMG ACTIVE RIDE CONTROL, dirección activa en el eje trasero y un sofisticado sistema aerodinámico activo que ajusta automáticamente el flujo de aire y la carga aerodinámica según las condiciones de conducción.
Aerodinámica activa y soluciones avanzadas
El trabajo aerodinámico es uno de los pilares del modelo. El vehículo incorpora un alerón trasero activo, difusor trasero móvil y un sistema denominado AEROKINETICS Airpanel, encargado de abrir o cerrar conductos de aire según la necesidad de refrigeración.
Además, integra placas Venturi activas en la parte baja del auto para aumentar la carga aerodinámica y mejorar el paso por curva a altas velocidades. Mercedes-AMG asegura que todos estos elementos fueron desarrollados no solo para maximizar el rendimiento, sino también para optimizar eficiencia y autonomía.
Un interior deportivo, tecnológico y lujoso
El habitáculo mezcla el concepto tradicional de Gran Turismo con un enfoque claramente deportivo. El conductor se encuentra con una cabina completamente digital compuesta por un cuadro de instrumentos de 10,2 pulgadas y una pantalla multimedia central de 14 pulgadas orientada hacia él.
También existe una pantalla exclusiva para el pasajero delantero, mientras que la consola central incorpora mandos físicos específicos de AMG y superficies metálicas inspiradas en el automovilismo.
Otro detalle llamativo es el techo panorámico “SKY CONTROL”, capaz de pasar de transparente a opaco electrónicamente y que además integra iluminación ambiental con gráficos inspirados en AMG.
Sonido V8 artificial inspirado en un AMG real
Aunque es completamente eléctrico, Mercedes-AMG quiso mantener parte de la identidad emocional de sus motores V8. Por eso creó el sistema AMGFORCE S+, que utiliza grabaciones reales digitalizadas de un AMG GT R V8 para recrear una experiencia sonora inmersiva tanto dentro como fuera del vehículo.
El sistema incluso reproduce vibraciones y simulaciones de cambios de marcha para intentar replicar las sensaciones mecánicas de un AMG tradicional.







































