Mansory Mercedes-AMG G63
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Año nuevo, mismo Mansory. La semana pasada el controversial preparador alemán abrió vitrina en Dubái. Ya sabe, la meca de los billonarios y gente que controla el mundo con sólo uno de sus dedos. Por tal motivo, Mansory tomó una Rolls-Royce Cullinan y la transformó en un homenaje sobre ruedas al Medio Oriente. Pero ese no fue el único vehículo inspirado en Emiratos Árabes Unidos. Si la Cullinan es para aquel billonario excéntrico que sólo quiere ser visto en lo mejor; entonces la Mercedes-AMG G63 de Mansory es para el músico(a), estrella de Hollywood o influencer que desea la camioneta alemana que todos tienen, pero aún más extravagante y con menos capacidades off-road.

Violeta por doquier

Mansory Mercedes-AMG G63 P900 10
La combinación de colores del exterior no está nada mal. Y no lo digo porque me encanta el morado. Sólo que tal vez, un interior con otro tono combinaría más.

El nombre oficial de este monumento al exceso es Mansory Mercedes-AMG G63 P900. Lo primero que capta la atención es la pintura bitono, que mezcla un negro profundo con un llamativo color violeta metalizado. Tal combinación es perfecta para un villano, como el Joker (o Guasón, si lo prefiere). No puede faltar el obligatorio bodykit de Mansory, completo con alerón, escapes gigantes, frontal más agresivo y un capó con una enorme toma de aire. Similar al Cullinan de Mansory, esta G63 también recibe esos apliques de “mármol falso” que recubren algunas partes de la carrocería. Como el capó, algunas molduras laterales, la salida de escape y cubierta de la llanta de repuesto. 

Ahora la cabina, y vaya que el interior de este Mansory es un paisaje que merece ser contemplado. Esta se encuentra dividida en dos tonos: amarillo intenso y violeta. Una combinación que le encantaría a cualquier fan de los Lakers, o a Kobe Bryant, que en paz descanse. Por supuesto no pueden faltar las hectáreas de cuero, y un diseño en piano black con salpicaduras amarillas, como si alguien hubiese sacudido un pincel sobre ellas. No digo que se vean mal, sino que es una combinación bien peculiar. Los tributos a los Emiratos Árabes Unidos no pueden faltar, con la silueta de la nación enmarcada en los apoyacabezas, recordándonos que el país cumple 50 años.

En el exterior también abundan esos logos, particularmente en el lugar donde alguna vez se encontraba la estrella de Mercedes-Benz. El Mansory Mercedes-AMG G63 es aún más brutal que el Cullinan, con una potencia de 900 hp y 1200 Nm de torque que brotan del V8 de 4 litros alemán. Como siempre, Mansory no especificó el precio de esta exuberante SUV de lujo, pero considero que eso no es un problema. No creo que Mansory tenga inconvenientes en venderle este y otros vehículos a la distinguida clientela de Dubái. Con todo y extravagancias.

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