Hay máquinas que constituyen verdaderos hitos en la movilidad, no solo son símbolos del poder industrial de los países o sus compañías, sino una muestra de lo que el ser humano puede lograr con voluntad (y cantidades asombrosas de ingeniería). En el caso de Porsche, fue el 917, un ligero auto de carreras de 12 cilindros bóxer que estaría destinado a dominar de forma aplastante los campeonatos de duración y velocidad de su época.

Pero mientras en tierra, los alemanes estaban desarrollando el que llegaría a ser uno de los autos de competencia más legendarios de la historia, el cielo era reclamado por franceses y británicos con el Aérospatiale/BAC Concorde, el avión de pasajeros más avanzado de su época y la única aeronave civil que podía superar -por amplio margen- la barrera del sonido, cruzando el océano atlántico en menos de 3 horas, apenas una cuarta parte del tiempo que le tomaba a un avión convencional dicho trayecto.

Así pues, hace 50 años, el 9 de abril de 1969, el prototipo del Concorde franco-británico iniciaba su primer vuelo de pruebas, inaugurando la prometedora era del transporte supersónico, dejando atrás a los proyectos de Boeing, Lockheed y Tupolev mientras que unos días mas tarde, el desarrollo del Porsche 917 de 850 kilos tuvo luz verde, y de inmediato, los diligentes alemanes estaban sentados en sus mesas de diseño proyectando y construyendo desde 1969 los vehículos que en 1970 les otorgarían la primera de sus victorias en Le Mans. La vida del 917 y sus variantes fue relativamente corta: desde 1969 hasta 1971 fueron producidos 37 carros, pero se mantuvieron competitivos hasta 1981.

La vida del Concorde fue tan glamurosa como la del Porsche: 20 ejemplares fueron construidos y 14 de ellos se mantuvieron en servicio constante con British Airlines y Air France, aerolíneas que aunque los operaban a pérdida, sacaron provecho de los trayectos desde Londres y París hasta Nueva York y Washington rodeando a sus ocupantes con el los mayores lujos posibles, por lo que ejecutivos, deportistas y los millonarios de la época hacían uso frecuente de sus servicios.

El Concorde se mantuvo operacional hasta mediados de 2003, cuando fue retirado del servicio activo luego de los elevados precios de tiquetes y mantenimiento (Airbus había decidido detener la producción de los repuestos necesarios), y del accidente del 25 de julio del 2000, cuando un Concorde de Air france se desplomó en Francia luego del despegue matando a sus 100 pasajeros y la tripulación. Adicionalmente, los ataques terroristas del 11 de Septiembre de 2001 afectaron gravemente los viajes aéreos.

Por sus éxitos, sus fracaso, los retos que debieron superar y la forma en la que cambiaron el mundo del automovilismo deportivo y la aviación comercial, les deseamos unos felices 50 años y buen retiro a los Porsche 917 y a los Aérospatiale/BAC Concorde. En las fotos podemos ver cómo fue la reunión de estos jubilados, con el 917-001 y el Concorde 002 juntos por primera vez para la celebración de su jubileo dorado.

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