La marca de Maranello tiene fama de, en ocasiones, ser algo pasada. Con el Ferrari Roma, por ejemplo, se pasaron diseñando algo tan hermoso. Con el 812 GTS se pasaron de largo la marca de los 750 caballos de potencia. Lamentablemente, la marca italiana es noticia en estos días por pasarse en un sentido completamente diferente: Ferrari le puso una demanda a una ONG. Sí, una organización de caridad fundada hace años y que adelanta proyectos sociales en África, pero tiene la mala suerte de llamarse igual que el futuro SUV de Ferrari: Purosangue.

¿Sangre pura?

Más exactamente estamos hablando de la Associazione sportiva de running Purosangue, una ONG italiana sin animo de lucro fundada en 2011. Purosangue es un proyecto que promueve el deporte, la competencia sana e impulsa la construcción de un complejo deportivo en Kenia, todo con un fuerte énfasis anti dopaje. De ahí el nombre que traduce pura sangre. Pero todo esto parece importarle poco o nada a Ferrari y, en especial, a su departamento jurídico. Conscientes de lo delicado que es el tema de un Ferrari SUV, en Maranello no quieren que haya dudas de que su nuevo producto es todo un pura sangre y por eso el nombre.

¿Soy solo yo o esto se ve mejor que un SUV?

Es entendible, al fin y al cabo en Fuel sabemos muy bien que el nombre puede arruinar un carro o volverlo una leyenda. Pero, ala, ¿en serio vale la pena atacar una organización caritativa con tal de ponerle un nombre a un carro? Más aún, Ferrari no parece tener argumentos solidos en este caso. Según Alessandro Masetti, el abogado que está defendiendo pro bono a la ONG, la organización registró la marca Purosangue en 2013. Ferrari, en cambio, argumenta que la ONG no ha hecho uso suficiente de la marca para merecer la exclusividad de la misma y pretenden anular el registro. Ahí fue cuando Ferrari decidió poner una demanda contra la ONG.

¿O sangre fría?

Sin embargo, pese a lo que alega el fabricante italiano, la ONG lleva años vendiendo mercancía bajo esa marca para apoyar su causa. Es más, buena parte de los elementos deportivos que venden en su tienda están hechos en colaboración con nadie menos que Adidas. Es un caso de David contra Goliat, pero tenemos evidencia suficiente de nuestra actividad”, dijo Masetti. La comparación no es gratuita: Ferrari fue nombrada hace pocos días como la marca más valiosa del mundo. Pero eso no les da derecho a hacer lo que quieran.

Una de las pocas imagenes espías conocidas de lo que sería el Ferrari Purosangue

Algo similar pasó hace algunos años cuando Ferrari lanzó su carro de F1 para la temporada 2015. En esa ocasión, Ford demandó a Ferrari pues el fabricante italiano pensaba bautizar al monoplaza como F150, en honor al aniversario ciento cincuenta de la unificación de Italia. El caso se resolvió fuera de las cortes. Eso, lamentablemente no pasará aquí, pues Masetti afirma que han intentado dialogar con Ferrari, pero solo han recibido negativas. El caso será juzgado en una corte de Boloña el 5 de marzo. Ojalá pase como otra vez en la que Ferrari se creyó Goliat…

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