Vehículo Perseverance Marte

A primera vista, la tarde de este jueves 18 de febrero parecía un día cualquiera. Pero para la comunidad espacial fue una fecha para recordar. A las 3:55 p.m., hora colombiana, el vehículo explorador Perseverance tocó la superficie de Marte sano y salvo, luego de 7 meses de viaje espacial.

La misión, denominada Marte 2020 (Mars 2020), tiene como objetivo explorar el área del planeta conocida como el cráter Jezero. En este lugar científicos de la NASA encontraron rastros un lago y la vertiente de un río que pueden contener señales de vida en el planeta.

El robot explorador es del tamaño de un auto compacto, similar al de un Kia Picanto o un Mini Cooper; y se encuentra equipado con un radar capaz de detectar señales bajo tierra, sensores de rayos X, temperatura, presión atmosférica, humedad y partículas de suelo.

El Perseverance lleva consigo siete instrumentos científicos para explorar la superficie de Marte.

También cuenta con un equipo capaz de producir oxígeno y 19 cámaras en total. Algunas de ellas están especializadas en detección de materia orgánica y rastros químicos y minerales. Además, el robot llevará consigo el helicóptero espacial Ingenuity, un “dron” impulsado por energía solar. Este tiene como objetivo guiar al Perseverance en las rutas más óptimas en suelo marciano, así como ser el primer vehículo en realizar un vuelo controlado en un planeta distinto a la tierra.

Los siete minutos de terror

El plan de navegación del vehículo explorador Perseverance en Marte consistió en un descenso controlado hacia la zona designada en el cráter; ingresando a la atmósfera de Marte con una velocidad de casi 20.000 km/h, momento en el cual el vehículo de exploración debía disminuir su velocidad drásticamente.

Vehículo Perseverance Marte
Foto del Perseverance amartizando el 18 de febrero de 2021.

En el momento en el que el robot logró disminuir su velocidad a tan “sólo” 2000 km/h, un paracaídas supersónico se desplegó, con el fin de reducir el avance del vehículo para la etapa final de descenso y amartizaje. Luego de extender el paracaídas, el robot activó un jetpack que detuvo su velocidad de entrada hasta lograr que su desplazamiento fuera casi tan rápido como un ser humano en una caminata normal.

Vehículo Perseverance Marte
Ilustración de la NASA del Perseverance durante su amartizaje.

Esta fase se conoce como los “Siete minutos de Terror” por parte del equipo de la NASA. En ella fue crucial que todos los sistemas del robot funcionaran perfectamente para evitar que este se estrelle con Marte, o se desintegrara al entrar a la atmósfera del planeta.

Una colombiana que fue clave

Hay un nombre que se destaca entre todo el equipo que participó en la misión y que es clave en el desarrollo de uno de los sistemas integrales del robot. Diana Trujillo, una ingeniera aeroespacial caleña que llegó a Estados Unidos sin saber hablar inglés, y que gracias a sus estudios y esfuerzo terminó vinculada al proyecto del robot explorador.

Ella fue la encargada de liderar el equipo responsable de diseñar e implementar el brazo robótico del Perseverance; así como las sondas Pixl y Sherloc, que tienen como objetivo detectar rastros orgánicos y minerales en la superficie de Marte.

Si aún no le suena el nombre de Diana Trujillo, lo más probable es que haya visto a esta colombiana siendo la narradora en nuestro idioma durante la secuencia de aterrizaje del Perseverance.

El futuro de la misión

El vehículo explorador Perseverance y su acompañante Ingenuity estarán explorando y recolectando muestras en Marte durante un año (marciano), equivalente a 687 días terrestres. Luego de cumplir con esta misión, la intención de la NASA es lanzar una sonda especial para traer al robot a casa.

Primera foto en alta resolución enviada por el Perseverance de la superficie de Marte.

Esta sería lanzada en el año 2026 y se estima que llegue a la superficie de Marte en el año 2029. Al llegar al planeta, un robot especializado se encargará de recoger al Perseverance para almacenarlo en un vehículo que luego retornaría a la tierra. La fecha estimada de llegada sería para el año 2031.

Quién sabe, a lo mejor este es el primer paso para que en el futuro seamos nosotros quienes estén conduciendo este tipo de vehículos de igual o mayor tamaño por la superficie de Marte, con el propósito de explorar, reconocer o incluso por diversión. Que sea este el primer ladrillo en el camino para tener nuestra propia Fórmula 1 en la superficie marciana (se vale soñar).

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here