Hyundai IONIQ 6
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Mire nada más, es otro diseño extraño e impactante de Hyundai, uno más a la larga lista de vehículos de la marca que optan por un corte “diferente” a los demás. En esta ocasión, Hyundai creó su propio Porsche Panamera eléctrico con unas luces traseras inspiradas por la obra de Salvador Dalí. Claramente esa no es la inspiración, pero casi pareciera el motivo tras el corte y silueta del Hyundai IONIQ 6, el nuevo contendiente 100% eléctrico de la marca.

Al igual que el IONIQ 5, que recibe inspiración del Hyundai Pony y otros hatchbacks de los ochentas, el IONIQ 6 posee raíces de automóviles del pasado. De forma específica, las creaciones aerodinámicas (o streamline) como el Tatra 77 o Chrysler Airflow, para darle forma a lo que Hyundai denomina electrified streamliner. Es un diseño interesante, y ciertamente divisivo, de amores y odios, cuyo único “defecto” por así decirlo es su parte posterior, que pareciera como si estuviera derritiéndose.

Bienvenido a los años treinta y ochenta

Claramente, el equipo de diseño de Hyundai atraviesa una fase steampunk que mira con fervor a la década de los treinta y su innovación. Los parecidos con el Tatra 77, o un prototipo como el Phantom Corsair, no son coincidencia. El frente curvo, la cabina en forma de lágrima que desciende en una aleta o alerón a una cola baja y de líneas limpias guarda mucha similitud con esos vehículos aerodinámicos de los años treinta. Todo para lograr un impresionante coeficiente aerodinámico de 0.21, similar al del Tatra 77 y 87.

Hyundai de nuevo integra su tecnología de pixeles paramétricos, presente en el IONIQ 5, en su nuevo “cupé de 4 puertas” IONIQ 6. Dicho de otra forma, el auto recibe un aire a videojuego o nave espacial de los ochentas, con gráficos 8-Bit. Los espejos retrovisores electrónicos contribuyen al perfil aerodinámico, así como el spoiler dual en la parte posterior.

El IONIQ 6 comparte la plataforma E-GMP que usan autos como el Kia EV6, Genesis GV60 y el IONIQ 5; y es una evolución del diseño presentado en el Prophecy concept de 2020. Hyundai no quiso revelar aspectos técnicos del vehículo, pero sospecho que usará plantas motoras muy similares a los tres modelos ya mencionados, con tracción trasera o en las cuatro ruedas, y una autonomía que ronde los 400-500 km.

Una nueva experiencia en cabina

Pasando al interior, la “burbuja” que compone la cabina cobra sentido en términos de espacio. Su apariencia externa no sólo es la extraña combinación de un Mercedes-Benz CLS y un Porsche 911. En contraste con el sepia de los treintas, el interior es una explosión de color futurista cual nave espacial de los ochentas. Todas las líneas de la pantalla doble y retrovisores digitales parecen encajar perfectamente entre sí. En síntesis, algo colorido y muy llamativo, pero que no ofende a nadie.

El timón en particular integra los coloridos pixeles de Hyundai a modo de logo, para mostrar información como porcentaje de carga. Las dos pantallas son de 12” y hay una notable ausencia de botones e incluso el infame piano black; en su lugar Hyundai opta por la simpleza y por maximizar el espacio para los ocupantes, conectando emocionalmente al humano y la máquina. O eso dicen ellos.

Sus dimensiones son engañosas, ya que esta berlina mide casi cinco metros de largo (4.85 m), y su distancia entre ejes es bastante generosa, con 2.9 m para los ocupantes. La forma aerodinámica ayuda a maximizar el espacio de cabina y separar los dos ejes. En resumidas cuentas, este es un auto de fuertes contrastes, que será odiado por algunos, y amado por otros. Su diseño es arriesgado y distinto a lo que se espera, incluso de Hyundai, con una cabina llena de materiales ecológicos. Y en ese sentido, Hyundai triunfa a la hora de crear algo único y que guste a las generaciones más jóvenes.

Andrés Suárez
Cine🎬/Fotografía📸/Autos🚗. A veces hablo locuras sobre carros en Fuel Car Magazine.

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